Nicolás Maduro, está en La Habana para participar en la XVII Cumbre de la Alianza Bolivariana por los Pueblos de América (ALBA), un encuentro que según el mandatario “trae un mensaje de esperanza de unión a todos los que luchan”.

En declaraciones a medios estatales cubanos a su llegada este sábado, Maduro aludió al “complejo” momento de la región y vaticinó que “esa batalla que estamos dando va tener un resultado favorable para los pueblos de América Latina y el Caribe (…) y el surgimiento de una nueva ola de cambios anti neoliberales”.

Sobre las cuestiones que se tratarán en el cónclave, mencionó la economía de los países de la Alba “ante la necesidad de fortalecerla por los constantes ataques que se esgrimen desde Washington, mediante la persecución financiera, al comercio internacional y al petróleo”.

Posteriormente, en su cuenta de Twitter, el líder bolivariano celebró “quince años de integración latinoamericana” y sostuvo que la Alba “florece con más fuerza en los pueblos de la Patria Grande”.

Junto a Maduro, estará presente en la cita el Presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, entre otros gobernantes.

Hasta ahora se desconoce si acudirá el mandatario de Nicaragua, Daniel Ortega.

La cumbre se desarrollaría durante toda la mañana del sábado en un área oficial de protocolo, ubicada en un barrio residencial del oeste de La Habana y posteriormente, tendría lugar un acto de clausura en la escalinata de la Universidad de La Habana, con la intervención de los mandatarios.

La Alba reúne, junto a Venezuela y Cuba, a Antigua y Barbuda, Dominica, Nicaragua, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Granada y San Cristóbal y Nieves, el grupo de países de el organismo.

Ecuador, se retiró el año pasado por no estar de acuerdo el Gobierno de Lenin Moreno, con la posición de la Alba, frente a la crisis en Venezuela y las protestas en Nicaragua; y Bolivia, lo hizo hace un mes por decisión del Ejecutivo Interino, que asumió el poder en ese país, tras la renuncia de Evo Morales.

Honduras se sumó al bloque en 2008 y lo abandonó en 2010.