El senador colombiano Iván Cepeda propuso públicamente la adopción de la desobediencia civil como un mecanismo válido y democrático para hacer frente al panorama político del país. Durante su intervención, el legislador definió esta vía como una acción de carácter público, pacífico y no violento, fundamentada en la conciencia ciudadana.
Según lo expuesto por Cepeda, esta estrategia está «orientada a la defensa de principios constitucionales y derechos fundamentales de los colombianos». Con este planteamiento, el congresista reafirmó el compromiso de su sector con una oposición decidida, pero siempre enmarcada en los canales democráticos y en la movilización pacífica.
Los pilares para salvaguardar la institucionalidad
El parlamentario enumeró las distintas herramientas políticas y legales que se emplearán para la protección de la soberanía y los derechos de la población. Entre los principales frentes de acción, destacó:
- Gestión institucional: El fortalecimiento del debate parlamentario, la aplicación de mecanismos de control político y el ejercicio de acciones por la vía judicial.
- Participación ciudadana: El impulso a la movilización civil de carácter pacífico en los espacios públicos.
- Resistencia pacífica: La implementación de tácticas de desobediencia y no cooperación, concebidas como componentes integrales de la resistencia civil frente a las políticas oficiales.
Cepeda enfatizó la necesidad de mantener una postura firme, democrática y resuelta en la defensa de la Constitución Política y las conquistas sociales alcanzadas por el pueblo colombiano.





