La periodista, investigadora venezolana del conflicto armado y actual coordinadora de la Red Amassuru Mujeres en Seguridad y Defensa de América Latina y el Caribe, Danna Urdaneta, ofreció un balance sobre el panorama electoral de Colombia. En sus declaraciones, la especialista analizó el incremento de la participación ciudadana, la recomposición de las fuerzas de derecha e izquierda, y las recientes denuncias de inconsistencias en el preconteo de votos.
Urdaneta argumentó que la firma del Acuerdo Final de Paz en 2016 generó un nuevo ambiente político en Colombia que estimula la resolución de diferencias por la vía democrática en lugar de las armas, lo que a su juicio justifica la alta participación actual. Señaló que el país avanza hacia la normalidad política, contando con una izquierda fuerte que disputa los comicios tras décadas de genocidio político contra la oposición, y donde protestar es un derecho constitucional, a pesar de que persisten problemas de violencia y seguridad.
Al ser consultada sobre los resultados que ubicaron al candidato Abelardo De la Espriella por encima de Iván Cepeda, y el desempeño de los sectores de derecha, la investigadora detalló los movimientos del electorado. Explicó que en la Gran Consulta de la derecha, Paloma Valencia obtuvo el primer lugar con 3.236.286 votos y Juan Daniel Oviedo el segundo con 1.255.510 votos, conformando una alianza para la primera vuelta presidencial pese a sus diferencias ideológicas sobre el conflicto y los derechos LGBTIQ+. Sin embargo, precisó que la fórmula no fue exitosa en la primera vuelta, ya que Valencia obtuvo 1.639.685 votos individuales, lo que demuestra que un sector de sus apoyos migró hacia De la Espriella (quien alcanzó 10.361.499 votos), mientras que los respaldos de Oviedo se mantuvieron en la coalición de Valencia.
Frente a las tesis que apuntan a un voto de castigo o «economía del voto» contra la izquierda y el gobierno de Gustavo Petro, la coordinadora de la Red Amassuru desestimó esta postura con cifras. Recordó que Petro obtuvo 4.855.069 votos en la primera vuelta de 2018 y 8.542.020 en la de 2022, mientras que en la presente elección de 2026, Iván Cepeda Castro alcanzó 9.688.361 votos, lo que evidencia un incremento sostenido en la participación a favor de dicha tendencia política.
Por último, Urdaneta abordó la creciente tensión por las presuntas irregularidades. Informó que Cepeda solicitó formalmente la verificación de un desfase de 885 mil votos, al tiempo que el periodista Daniel Coronell reveló la existencia de un estudio que detectó comportamientos atípicos en 6 mil mesas de votación en Bogotá, Medellín y Orlando (Estados Unidos). Entre las anomalías reportadas por la Secretaría de Transparencia a la Presidencia se encuentran mesas con concentración de votos iguales o superiores al 70%, un número de sufragios mayor al de los votantes inscritos e inconsistencias en los tiempos promedio de votación en consulados.
Respecto a la postura de De la Espriella de defender los resultados «por la razón o la fuerza» y sus declaraciones de «destripar a la izquierda», Urdaneta advirtió sobre el peso de este discurso en un país históricamente afectado por la violencia paramilitar. No obstante, concluyó que las poblaciones de la periferia y las zonas de crisis humanitaria, como la costa pacífica, la costa atlántica y la Amazonía, continúan apostando por la solución política y la paz a través de las urnas, respaldando las propuestas enfocadas en necesidades básicas como el acceso al agua potable.




