La cifra de fallecidos por el paso del huracán Otis en el sur de México, aumentó a 48. Andrés Manuel López Obrador, presidente mexicano, llegó a Acapulco, para agilizar la llegada de ayuda humanitaria
Este lunes 20 de octubre, los cuerpos de rescate del estado de Guerrero en México señalaron que más de 48 fallecidos se han registrado en la región, mientras que cinco personas fueron encontradas muertas en Coyuca de Benítez, municipio Sur de Acapulco.
Más de 273 mil viviendas fueron afectadas y seis personas se encuentran desaparecidas tras el paso del huracán de categoría 5. El gobierno de México señaló que el 80% del sector hotelero registró daños y que más de 600 hoteles y condominios quedaron en ruinas.
El recuento de víctimas ha sido lento debido a la interrupción de las telecomunicaciones y la falta de energía eléctrica ocasionada por el fenómeno meteorológico.


El gobierno de Andrés López Obrador emitió un comunicado en el que informó que están fuera de servicio 37 líneas de transmisión, 26 subestaciones eléctricas y una central de generación, pero que se restableció la mitad del servicio de electricidad de los usuarios afectados, que fueron más de medio millón.
Además, reportaron más de 10 mil postes eléctricos caídos, 120 hospitales y clínicas con daños, 12 cierres de rutas por caída de árboles y desbordamientos de cuerpos de agua, así como 24 derrumbes de caminos. Según la consultora Enki Research, especializada en fenómenos naturales, Otis deja daños por unos 15.000 millones de dólares.
Luego del paso de Otis, comercios y supermercados fueron saqueados por pobladores, desesperados por tener alimentos y agua.
La ayuda del gobierno y de organizaciones privadas empezó a ser distribuida la tarde del viernes, luego de que se habilitara el aeropuerto de Acapulco y se agilizara el tránsito en las carreteras. No obstante, el proceso avanza lentamente, y en algunas zonas cercanas, la comunidad exige asistencia y se organizan para limpiar los destrozos de sus comercios y viviendas.


«No hemos visto nada de las autoridades, que nos vengan a apoyar», señaló una de las víctimas, Miguel Antraca, de 60 años quien acudió a una zona de playa a ver su pequeño comercio en ruinas, quien vivó otros ciclones, pero nada como esto, «antes eran más pequeños los huracanes», destacó.
El director del Instituto Mexicano del Seguro Social, (IMSS); Zoé Robledo, anunció la instalación de un hospital móvil de 80 camas y 29 traslados de pacientes en estado crítico como respuesta a las afectaciones por el huracán Otis.


Se ha proporcionado medicamentos gratuitos y en distintas partes de Acapulco han sido desplegadas 26 unidades médicas móviles.
La intensificación del huracán fue una de las más rápidas que los meteorólogos hayan registrado hasta ahora: la velocidad máxima de sus vientos aumentó 185 km/h en 24 horas. Solo otra tormenta, el huracán Patricia en 2015, superó la rápida intensificación de Otis en los registros del Pacífico Oriental, con un aumento de 193 km/h en 24 horas.


Gobiernos de Cuba, Honduras, Canadá, EEUU, y la Unión Europea a través de Joseph Borrell, ofrecieron ayuda humanitaria e intervención para lo que significa el rescate y el levantamiento de las zonas de Acapulco más afectadas.
Con información de DW/CNN/AFP






