El balance del Ministerio de Salud reveló que el número de contagios se sitúa en 850.514, tras registrar 21.704 nuevos casos

La pandemia continúa su expansión por el interior de Brasil, el segundo país con más contagios y muertes por coronavirus tras Estados Unidos, y se acerca a su pico con los estados y municipios perdidos, posterior al iniciar una desescalada que en algunos casos se han visto obligados a suspender.

La confusión reina en un Brasil que este sábado registró 892 nuevos decesos por COVID-19 con lo que el número total de fallecidos subió hasta 42.720, un día después de haber superado a Reino Unido como el segundo país con más óbitos.

Según el balance del Ministerio de Salud, el número de contagios se sitúa en 850.514, dado al registro de 21.704 nuevos casos en este país de 210 millones de habitantes, aunque los científicos estiman una cifra mucho mayor debido a la enorme subnotificación.

Sin haber llegado aún al pico, muchos gobernadores y alcaldes, que fueron el contrapeso al negacionismo del presidente ultraderechista Jair Bolsonaro, han decidido flexibilizar las medidas de aislamiento con la curva epidemiológica aún creciente.

Un volantazo que podría presionar aún más al sistema público de salud brasileño, que, por el momento, parece poder lidiar con la emergencia sanitaria.

Sin embargo, algunas de las grandes capitales, como Porto Alegre (sur), han dado marcha atrás en esa desescalada ante el rápido incremento de las hospitalizaciones.