Las fuertes lluvias caídas desde el pasado lunes en el nordeste de Brasil dejaron cinco muertos y 48 heridos en el estado de Bahía
Al menos 5.800 personas fueron obligadas a abandonar sus viviendas de las cerca de 100.000 afectadas por las fuertes lluvias, las cuales castigan desde el pasado lunes el nordeste de Brasil y que ya obligaron a medio centenar de ciudades a declararse en situación de emergencia.
Según el boletín divulgado este domingo por la Defensa Civil del estado de Bahía, además de 3.744 desalojados, los temporales dejaron hasta ahora cinco muertos y 48 heridos en esa jurisdicción.
La Defensa Civil del vecino estado de Minas Gerais contabiliza una víctima y cerca de 1.900 desalojados.
Las autoridades de ambos estados admiten que las cifras pueden ser mayores, debido a que los socorristas no han conseguido llegar hasta algunas regiones aisladas por las inundaciones, tanto en Bahía como en Minas Gerais, en donde carreteras y puentes fueron destruidos y los ríos se desbordaron.
Los daños provocados por los temporales fueron observados este domingo, tanto por el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, como por el gobernador del estado de Bahía, Rui Costa, dos rivales políticos que sobrevolaron las regiones afectadas en vuelos diferentes, mientras que los damnificados se quejan de la falta de ayuda y de coordinación de las autoridades.
El Gobierno federal de Brasil anunció el envío de ayudas a los 18 municipios del estado de Bahía y a los 30 del estado de Minas Gerais, que se declararon en estado de emergencia, pero la gobernación de Bahía aclaró que, el número de ciudades que necesitan apoyo tan sólo en su jurisdicción ya llega a 31.
Bolsonaro anunció el sábado pasado la movilización de las Fuerzas Armadas, la creación de una fuerza tarea integrada por cinco ministerios para atender a los afectados por las lluvias y la liberación de recursos extraordinarios para ayudar a los damnificados.
Según las meteorólogos, el temporal atípico y fuera de época que provocó grandes inundaciones en la región fue causado por el choque de un bloque de humedad procedente de la Amazonía con un ciclón subtropical originado en el océano Atlántico.






