El virus se ha ensañado especialmente con esta región, dice el informe, donde a finales de 2020 se estimaba que unos 231 millones de personas vivían en la pobreza

La crisis humanitaria que la pandemia de la covid-19 ha creado en Latinoamérica continuará en 2021 y los flujos migratorios desde esa región hacia la Unión Europea se reanudarán en cuanto se reabran las fronteras, según un informe del Centro Internacional para el Desarrollo de una Política Migratoria (ICMPD).

El documento sobre “Perspectivas Migratorias para 2021”, centrado en Europa como receptora de los flujos, analiza las tendencias del último año, marcadas por la pandemia de coronarirus, que aunque ha interrumpido la movilidad, no ha puesto fin a la migración.

El informe se refiere al importante número de desplazados en Latinoamérica, una situación “no causada principalmente por una persecución del Estado, sino por los altos niveles de delincuencia, la inseguridad alimentaria, la fragilidad estatal y el colapso de los medios de vida”.

Según cifras de ACNUR, en 2019 hubo más de 8,2 millones de desplazados en la región, incluidos unos 3,6 millones de venezolanos.

El virus se ha ensañado especialmente con esta región, dice el informe, donde a finales de 2020 se estimaba que unos 231 millones de personas vivían en la pobreza, el número más alto registrado desde hace 15 años.

“Lo que comenzó como una crisis de salud se convirtió cada vez más en una crisis humanitaria”, indica el documento, que añade que “hay pocas razones para creer que la situación mejorará significativamente en 2021”.

Sobre esa base, el ICMPD prevé que los desplazados seguirán aumentando en los próximos meses.

Por otra parte, las llegadas de migrantes desde Latinoamérica a la UE disminuyeron por las restricciones a los viajes que se aplican a los nacionales de terceros países pero, en cuanto los programas de vacunación faciliten un alivio y se reabran las fronteras, “es posible que las cifras vuelvan a los patrones pre-pandemia o incluso crezcan”.

El documento constata que la pandemia ha tenido un impacto limitado en las solicitudes de asilo presentadas en la UE por ciudadanos latinoamericanos.

Mientras en 2019 esas peticiones aumentaron un 176,2 % en el caso de los ciudadanos colombianos y un 89,5 % en el de los venezolanos (el 90 % presentadas en España), en 2020 disminuyeron un 0,7 % y un 28,4 %, respectivamente.

El director del ICMPD, Michael Spindelegger, explicó en declaraciones a Efe que si la caída no fue mayor fue por motivos “administrativos”, debido seguramente a los “largos procedimientos” que implican esas solicitudes.

Como en años anteriores, cerca del 80 % de las solicitudes de asilo presentadas en la UE se concentraron en cinco países: Alemania (25,2 %), Francia (19,8 %), España (19,6 %), Grecia (8,9 %) e Italia (5,4 %).

Aunque el destino preferido de los latinoamericanos es España (por el idioma), “como el país está muy afectado por la crisis, algunos de los migrantes latinoamericanos que lleguen en el futuro no se quedarán sino que tratarán de ir a otro país de la UE”, añade Spindelegger.