La Corte Penal Internacional (CPI) rechazó «firmemente» este viernes las sanciones impuestas por Estados Unidos contra el tribunal como «institución» y advirtió de que la medida supone «un ataque al Estado de derecho» que busca «perturbar» su funcionamiento e «intimidar» a quienes trabajan en la CPI.
«Es un intento de obstaculizar el curso de la justicia y de impedir que la Corte haga aquello para lo que fue creada», denunció la CPI, que recordó que el tribunal fue establecido mediante un tratado internacional y cuenta con 125 países miembros.
La Corte advirtió de que «nadie debería ser castigado por servir a la causa de la justicia» e instó a sus miembros a adoptar «medidas concretas» para garantizar que el tribunal pueda continuar operando, y vaticinó que «la historia juzgará este momento». EFE





