La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) aclaro que la adopción de un impuesto mínimo global de sociedades de al menos 15% abarcan más de 90% del PIB mundial sobre los 140 que participan en las negociaciones

Los líderes del G20 acordaron este sábado 30 de octubre en Roma, la adopción de un impuesto mínimo global de sociedades de al menos 15%, como medida para lograr un sistema tributario más justo y evitar que las empresas se beneficien de regímenes fiscales complacientes y no paguen impuestos en los países en los que operan, informaron fuentes conocedoras de las sesiones, que se celebran a puerta cerrada en la capital italiana.

Según las fuentes, los líderes alcanzaron este histórico acuerdo tras cuatro años de intenso debate, un sistema que estará basado en dos pilares y que abordará los retos fiscales que plantea la digitalización y globalización de la economía.

El mecanismo, que se adoptará para 2030, sigue el camino ya trazado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), de un sistema sustentado en dos pilares.

El primero fija que, el volumen del beneficio residual de las empresas (el que queda después de que el país donde esté la sede se haya quedado con el impuesto correspondiente 10 % de la rentabilidad), se repartirá entre los países donde operan las compañías, y el segundo establece un tipo mínimo de sociedades mínimo de 15 % para las compañías que tengan una facturación de al menos 750 millones de euros.

El pasado 8 de octubre, la OCDE informó de que 136 países y jurisdicciones, que abarcan más de 90% del PIB mundial sobre los 140 que participan en las negociaciones, acordaron que para el primer pilar la cifra sea de 25% de ese beneficio residual, después de que hasta ahora se estuviera discutiendo entre un rango entre 20 y 30%.