El mexicano ya había sido declarado culpable de los 10 cargos que enfrentó en febrero

El narcotraficante mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán Lovera fue condenado este miércoles a cadena perpetua, más 30 años adicionales, por un juez federal del estado de Nueva York, en EEUU, lo que pone fin a un largo proceso judicial que comenzó con su arresto en México en 2016 y su posterior extradición a Estados Unidos.

En febrero de este año, el Chapo, de 62 años, ya había sido declarado culpable, por un jurado, de los 10 cargos que enfrentó, incluida la participación en una empresa criminal continuada y los cargos de tráfico de drogas.

Los diez cargos son:

1.- Participación continua en una empresa criminal.
En esta acusación se incluye su relación con los líderes del cártel del Norte del Valle y con otros distribuidores; 26 violaciones a la normas internacionales que prohíbe la distribución de cocaína, heroína y mariguana y la conspiración para cometer asesinato entre enero de 1989, meses antes de la detención de Miguel Ángel Félix Gallardo, “El Jefe de Jefes”.

2.- Conspiración internacional para producir y distribuir cocaína, heroína, metanfetaminas y mariguana.

3.- Conspiración para importar cocaína.

4.- Conspiración para distribuir cocaína.

5, 6, 7, y 8.- Distribución de cocaína a nivel internacional.

9.- Uso de armas de fuego.

10.- Conspiración para blanqueo de ganancias producto del narcotráfico.

Antes de conocer la sentencia, el abogado José Luis González Meza, representante legal en México de Guzmán Lovera, envió una carta al presidente de EEUU, Donald Trump, insistiendo en que su cliente fue entregado “ilegalmente” a las autoridades estadounidenses y que se han violado los derechos humanos y leyes al mantenerle preso.

La carta, enviada el lunes pasado y dada a conocer este martes en Nueva York por González Meza quien también es presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos Lázaro Cárdenas del Río, explica a Trump que cuando el presidente Enrique Peña Nieto autorizó la extradición, Guzmán Lovera estaba protegido por cuatro amparos emitidos por la Corte Suprema de México, que impedían ese proceso.

“Esos amparos siguen vigentes”, afirmó a la agencia de noticias EFE el abogado que desde el momento en que su cliente fue traído a EEUU ha luchado porque sea regresado a su país, y agregó que “El Chapo no estaba a disposición del Presidente de la República (Peña Nieto) si no del poder judicial, que es la Suprema Corte de Justicia”.