Una intensa tormenta invernal continúa afectando a amplias zonas de Estados Unidos, generando graves interrupciones en el transporte aéreo y el suministro eléctrico. De acuerdo con reportes recientes, cerca de 17.000 vuelos han sido cancelados desde el inicio del fenómeno, mientras alrededor de un millón de usuarios permanecen sin servicio eléctrico.
Solo durante la jornada del domingo, hasta las 2:20 de la tarde (hora del este), se registraron más de 10.800 vuelos cancelados, lo que perfila el día como uno de los más caóticos para la aviación comercial en los últimos cinco años. El sábado, cuando la tormenta comenzó a intensificarse, se habían reportado más de 4.100 cancelaciones adicionales.
Las autoridades atribuyen la situación a las fuertes nevadas, el hielo y las bajas temperaturas que afectan a varios estados, condiciones que han obligado a aeropuertos y aerolíneas a suspender operaciones por razones de seguridad.
Además del impacto en el transporte aéreo, la tormenta ha ocasionado cortes masivos de electricidad en distintas regiones del país, complicando la situación de millones de personas en medio del descenso de las temperaturas.
Los organismos de emergencia mantienen activos los protocolos de atención y han exhortado a la población a evitar desplazamientos innecesarios, mientras continúan los trabajos para restablecer los servicios afectados.






