Cada 22 de abril se conmemora el Día Internacional de la Madre Tierra, una fecha proclamada en 2009 por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con el propósito de concientizar a la humanidad sobre la necesidad de proteger el planeta.
Sus raíces, sin embargo, son más profundas.
El movimiento nació en la década de los sesenta, cuando cerca de 20 millones de personas salieron a las calles en Estados Unidos para exigir mayor protección del medio ambiente, marcando un hito en la historia del activismo ambiental.
En el marco de esta conmemoración, Venezuela ha impulsado diversas iniciativas en defensa del ecosistema, entre ellas la creación de la Misión Árbol y el Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo (MINEC), instituciones orientadas a la preservación y recuperación ambiental.
El legado de Hugo Chávez también es referencia obligada en esta materia. Durante la XV Conferencia Internacional de la ONU sobre Cambio Climático, celebrada en 2009, planteó con firmeza:
«Seamos capaces de hacer de esta Tierra, no la tumba de la humanidad. Hagamos de esta Tierra un cielo, un cielo de vida, de paz, de hermandad para toda la humanidad», afirmó Chávez.
Ese ideario quedó plasmado en el Plan de la Patria, testamento político que dejó como legado, cuyo enfoque integrador y ecosocialista busca acelerar la transición hacia un modelo de desarrollo en armonía con la naturaleza y con el poder del pueblo.






