El petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) cayó este lunes un 10 %, hasta 88,13 dólares el barril, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, decidiera aplazar durante cinco días los ataques contra centrales eléctricas e infraestructura energética de Irán.
Al cierre de la sesión, los contratos de futuros para el mes de mayo restaban 10 dólares con respecto a la jornada anterior.
Trump anunció hoy que ordenó a su Departamento de Guerra posponer durante cinco días los ataques militares contra centrales eléctricas e infraestructura energética iraníes, tras «conversaciones productivas» entre EEUU e Irán para la resolución de las hostilidades.
El líder republicano afirmó en su red, Truth Social, que los dos países han mantenido en los últimos dos días «conversaciones muy buenas y productivas respecto a una resolución completa y total» de sus hostilidades en Oriente Medio.
Además, declaró que existen «puntos importantes de acuerdo» con la nación persa y aseguró que, «si siguen adelante, se acabará este conflicto».
En lo que respecta al estrecho de Ormuz, afirmó que éste reabrirá «pronto» si las negociaciones tienen éxito y planteó la posibilidad de establecer un control «conjunto» de esa vía estratégica por parte de Estados Unidos e Irán.
Esta ruta, por la que pasa el 20 % del petróleo mundial, resultó bloqueada por Irán en respuesta a la ofensiva que Estados Unidos e Israel lanzaron el pasado 28 de febrero contra la República Islámica.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) anunció la semana pasada que ya empezó a sacar al mercado «los volúmenes iniciales» de las estratégicas de crudo, que tuvieron un alza de los 400 iniciales a los 426 millones de barriles (301 millones de crudo y 125 millones de derivados).
Por su parte, el Departamento de Energía de Estados Unidos liberará 172 millones de barriles de petróleo de su reserva energética.






