La expresidenta argentina anunció hace tres días que integrará una fórmula electoral como candidata a vicepresidenta, para las elecciones de octubre próximo

La expresidenta argentina Cristina Fernández (2007-2015) afirmó que el juicio en su contra que comienza este martes, por presunta corrupción, es un “nuevo acto de persecución” con el que se busca montar una “cortina de humo” para “distraer” de la crisis económica del país, al tiempo que negó los cargos.

A pocas horas de tener que acudir a los tribunales federales de Buenos Aires, la expresidenta emitió su opinión sobre el juicio por Twitter.

Fernández, senadora desde 2017, está acusada de encabezar una asociación ilícita durante su mandato y de fraude al Estado por supuestas irregularidades en la adjudicación al empresario Lázaro Báez -encarcelado desde 2016- en la sureña provincia de Santa Cruz, feudo del kirchnerismo, de 52 obras públicas, por unos 46.000 millones de pesos (unos 1.000 millones de dólares).

La Justicia cree que la viuda del también expresidente Néstor Kirchner (2003-2007), y miembros de su Gobierno como el exministro de Planificación Julio de Vido; crearon un sistema para apoderarse de fondos asignados a proyectos viales.

Según expresó en las redes sociales, a este juicio oral, el primero en su contra, “jamás” debió haber sido citada.

“Se trata de un nuevo acto de persecución con un único objetivo: colocar a una expresidenta opositora a este gobierno en el banquillo de los acusados en plena campaña presidencial”, añadió.

Fernández relata que la citación de este martes por el inicio del juicio de la causa conocida como “Vialidad”, se trata de una denuncia efectuada por el Gobierno de Mauricio Macri sobre obras públicas viales llevadas a cabo “enteramente” en la provincia de Santa Cruz.

“Para que se entienda: se trata de licitaciones de obras públicas viales realizadas por un órgano provincial que depende del Ministerio de Economía y de la Gobernación de la provincia”, consideró.

Así y todo, la exmandataria remarcó que “una vez más” y como “siempre” lo ha hecho, volverá a ir a los juzgados, adonde desde abril de 2016 ha ido cada vez que la han llamado a declarar como imputada en la decena de causas en las que ya está procesada.