Insisten en que la población debe seguir cumpliendo con las medidas de protección

La Organización Mundial de la Salud (OMS), calcula que en seis meses los efectos de la vacunación harán que comiencen a disminuir los casos de la COVID-19.

Este pronóstico se produce un mes después de la autorización para el uso de emergencia del fármaco de Pfizer/BioNTech, que ya se está administrando en la Unión Europea, Estados Unidos y Reino Unido, entre otros países. Además, también tienen autorización, aunque en según qué territorios, las vacunas de Moderna y de AstraZeneca/Oxford.

De acuerdo con información publicada en el portal as.com, aunque la mitad de los países desarrollados ya están inmersos en el proceso de vacunación, desde la OMS advierten que el propósito inmediato de las vacunas “es el de salvar vidas en la población con más riesgo”, ya que todavía no se dispone de una cantidad de dosis suficientes como para poder pensar en que “tenga impacto en la curva de contagios”, según el asesor de la OMS para la COVID-19, Bruce Aylward.

En la misma línea, se posicionó el director de la OMS para Emergencias Sanitarias, Mike Ryan, que indicó que “las vacunas no afectarán, por el momento, a la transmisión nacional”.