Abordaron dos documentos, uno que llama a una acción internacional ante el Covid-19 y pide al organismo supervisar el impacto de la pandemia sobre la paz y la seguridad internacional; y otro centrado en el llamado de Guterres a cesar las hostilidades en el mundo como parte de una “pausa humanitaria”

Tras semanas de desacuerdo, especialmente entre Estados Unidos y China, el Consejo de Seguridad de la ONU, se reunió este jueves para abordar por primera vez la pandemia de coronavirus. 

Esa reunión a puerta cerrada, realizada por videoconferencia para mantener el distanciamiento social, comenzó a las 19:00 GMT, con la presencia del secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

Liderados por Alemania, nueve de los 10 miembros no permanentes del Consejo habían pedido ese encuentro, cansados de la inacción del Consejo ante una crisis mundial sin precedentes. 

Las conversaciones se están moviendo en la dirección correcta, dijeron diplomáticos, y Washington ya no insiste en que la ONU se refiera al virus como proveniente de China, algo que enfureció a Pekín. 

Se espera que Guterres, se concentre en los esfuerzos para combatir la pandemia, en las misiones de mantenimiento de la paz y en fomentar la unidad entre los cinco miembros permanentes (China, Estados Unidos, Francia, Rusia y Reino Unido) y los no permanentes.

Hay dos textos en competencia para debate. El primero, encabezado por Túnez, tiene el apoyo de los demás nueve miembros no permanentes del Consejo: Alemania, Bélgica, República Dominicana, Indonesia, Estonia, Vietnam, Níger, Sudáfrica y San Vicente y las Granadinas. 

El documento llama a “una acción internacional urgente, coordinada y unida para frenar el impacto de la Covid-19” y prevé que el “Consejo de Seguridad supervise el impacto de la pandemia de Covid-19 sobre la paz y la seguridad internacionales” con informes frecuentes para el secretario general “cuando sea necesario”. El texto llama, además, a “un alto el fuego mundial inmediato para permitir una respuesta humanitaria adecuada”. 

El segundo proyecto de resolución, propuesto por Francia, se centra en el llamado de Guterres el mes pasado a cesar las hostilidades en todo el mundo, como parte de una “pausa humanitaria” para combatir la pandemia. 

Hasta el momento, este último solo ha recibido aportes de los miembros permanentes, algo que, según dijeron a la AFP diplomáticos de países no permanentes, ha sido “muy frustrante”.

Los esfuerzos para realizar la reunión de los cinco miembros permanentes del Consejo, se han visto obstaculizados por la hospitalización del primer ministro británico, Boris Johnson, y la reticencia china a participar sin establecer primero una agenda clara.

En el Consejo de Seguridad, se necesitan al menos nueve de 15 votos para adoptar una resolución, sin el veto de ninguno de los cinco miembros permanentes.