El canciller colombiano dijo que “Colombia ha respondido a la crisis multidimensional que atraviesa Venezuela de la cual es responsable Nicolás Maduro”

El gobierno de Colombia, a través de un comunicado, rechaza enfáticamente la Declaración del Consejo de la Federación de la Asamblea Federal de Rusia sobre la situación de la República Bolivariana de Venezuela, efectuada en Moscú el pasado 27 de febrero de 2019.

El canciller colombiano, Carlos Holmes Trujillo, expresó que “las acusaciones contenidas en dicha declaración no corresponden a la realidad y constituyen una distorsión de la posición de Colombia, compartida por varios países de la región, y de sus actuaciones concretas en relación con el régimen en Venezuela”.

Trujillo destacó que “Colombia ha respondido a la crisis multidimensional que atraviesa Venezuela y de la cual es responsable Nicolás Maduro desde la legalidad de conformidad con sus obligaciones como miembro de la Organización de Estados Americanos (OEA), desde la responsabilidad frente al flujo migratorio masivo procedente de Venezuela, y desde la solidaridad frente a la situación humanitaria en que viven millones de Venezolanos”.

Para el canciller, la transición a la democracia en Venezuela “debe ser conducida por los propios venezolanos pacíficamente y en el marco de la Constitución y el derecho internacional”.

En este sentido, el canciller manifestó que “Colombia reitera que cualquier despliegue o incursión militar en apoyo al régimen de Nicolás Maduro pone en riesgo la transición democrática y la normalización constitucional en Venezuela, y constituye una amenaza a la paz, la seguridad y la estabilidad en la región”.

Este comunicado por parte de Colombia ocurrió luego de hacerse pública la carta que el embajador de Rusia en Bogotá, Sergei Koshkin, le envió al presidente de la Cámara de Representantes, Alejandro Chacón, señalando que la incursión militar en Venezuela es interpretada por Moscú como “una amenaza a la paz y la seguridad internacionales”.

La misiva no menciona directamente a Colombia, es una resolución que iba a ser enviada a países involucrados en la crisis de Venezuela, sin embargo la carta fue remitida como correspondencia al Congreso colombiano y no a través de los canales diplomáticos, por lo cual la presidencia de la Cámara de Colombia envió un correo a la Embajada de Rusia en Bogotá para que de manera urgente certifique la autenticidad de la correspondencia.