“La pandemia de COVID-19 está evolucionando de una manera muy complicada y lleva una tendencia a peor en muchas ciudades y provincias ”

Vietnam, que durante los seis primeros meses de la pandemia asombró al mundo con su cifra de cero muertes por COVID-19, superó este viernes los 1.000 fallecimientos desde el inicio de la plaga, mientras trata de superar su peor brote.

Según los datos publicados hoy por el Ministerio de Salud, 1.022 personas han perdido la vida a causa de esta enfermedad, de la que se han contagiado más de 133.000 personas, cuando hasta el 14 de mayo solo habían muerto 35 pacientes para un total de 3.800 contagios.

La persistencia de su peor rebrote, iniciado a finales de abril, llevó hoy al Ministerio de Salud a requerir a los hospitales privados de manera urgente que traten a pacientes de COVID-19, que hasta el momento solo podían recibir tratamiento en centros públicos.

“La pandemia de COVID-19 está evolucionando de una manera muy complicada y lleva una tendencia a peor en muchas ciudades y provincias “, señaló el ministerio, que busca así la disponibilidad de unas 20.000 camas hospitalarias repartidas en 228 centros privados.

El epicentro del actual rebrote es Ho Chi Minh, la ciudad más grande, que desde hace tres semanas mantiene un confinamiento estricto, reforzado esta semana con un toque de queda y donde las autoridades tratan de acelerar el lento ritmo de vacunación, con cerca de 80.000 inyecciones al día para lograr vacunar al 70 por ciento de sus habitantes a finales de agosto.

En el conjunto del país, el 5,2 por ciento de sus 97 millones de habitantes ha recibido al menos una dosis de la vacuna mientras que apenas el 0,5 por ciento está inmunizado con la pauta completa.