Mientras países como Colombia, Argentina y Chile han anunciado el cierre de sus fronteras por la crisis del coronavirus de Wuhan, México todavía no ha adoptado medidas drásticas

Las autoridades mexicanas informaron este lunes que, el número de casos confirmados de coronavirus en el país ascendió a 82, lo que supone un incremento de 29 casos respecto a los 53 registrados el domingo.

De las 832 pruebas realizadas de COVID-19 en México, 82 han dado positivo, 579 han dado negativo y otras 171 están pendientes de resultado, por lo que se consideran casos sospechosos.

El 13 % de los casos positivos han sido hospitalizados y la mayoría se encuentran estables, según datos de la Secretaría de Salud del Gobierno de México.

En conferencia de prensa, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, dijo que el empresario enfermo de COVID-19, cuya muerte fue desmentida ayer por las autoridades, sigue “en estado delicado”.

Mientras países como Colombia, Argentina y Chile han anunciado el cierre de sus fronteras por la crisis del coronavirus de Wuhan, México todavía no ha adoptado medidas drásticas más allá de anunciar el cierre de colegios el próximo 20 de marzo, suspender eventos masivos y recomendar medidas de higiene.

El Gobierno mexicano rechazó este lunes hacer la prueba del COVID-19 al presidente del país, Andrés Manuel López Obrador, y descartó anular las giras que el mandatario lleva a cabo por todo el país, en las que mantiene un contacto muy cercano con la gente.

Algunos gobiernos estatales, críticos con la lentitud de las medidas del Gobierno federal, han anunciado que cerrarán sus colegios desde este mismo martes.

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la más grande de América Latina, también anunció que este martes comenzarán a suspenderse clases, mientras que el episcopado mexicano pidió a los sacerdotes suprimir las misas presenciales y retransmitirlas por internet.

Por su parte, el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, cruzó tuits con el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, quien provocó la cancelación de un vuelo entre México y El Salvador, al denunciar sin pruebas que había pasajeros con COVID-19 a bordo.