El gremio no opera durante dos horas en la mañana y dos en la tarde

Los trabajadores de control del tráfico aéreo en los aeropuertos de Argentina retomaron este sábado una huelga que obligó a las aerolíneas a reprogramar sus vuelos.

La medida de fuerza es llevada adelante por la Asociación de Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA), que mantiene un conflicto con la estatal Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA SE), a cargo del funcionamiento de los radares en los aeropuertos.

El gremio inició su acción de protesta el jueves pasado, cuando paralizó la actividad durante cuatro horas, y este sábado, en su segunda jornada de huelga, no opera durante dos horas en la mañana y otras dos por la tarde.

Según lo anunciado por el sindicato, este esquema de huelga se mantendrá, día por medio, hasta el próximo sábado, afectando el despegue tanto de vuelos nacionales como internacionales.

En un comunicado difundido este sábado, EANA dijo que la reprogramación horaria de diversos vuelos “permite hoy operar normalmente”.

“Gracias a la reprogramación de vuelos por parte de las líneas aéreas para que las partidas no se vean afectadas por la medida, y la oportuna comunicación a los pasajeros, el público puede viajar hoy sin mayores inconvenientes. No se prevén cancelaciones”, informó la empresa.

El gremio, que representa a los controladores de tránsito aéreo, los operadores de los servicios de información y comunicaciones aeronáuticas, los técnicos especialistas en comunicación, navegación y vigilancia y los expertos en servicios de búsqueda y salvamento, convocó a la huelga por múltiples reclamos.

El sindicato aseguró en un comunicado que no ha recibido respuestas “a la gran cantidad de denuncias realizadas sobre las condiciones degradadas de prestación de los servicios, que impactan directamente en la seguridad de las operaciones de las líneas aéreas”.

Además, el gremio denuncia “situaciones de acoso y discriminación, el preocupante estado de los servicios de navegación aérea, incremento en la carga de trabajo con la aprobación de nuevas rutas aéreas y la falta de compromiso por parte de la EANA a la hora de discutir salario”.