Cuba le ha dicho a Maduro: “Lo que a ti te conviene es sobrevivir, resistir y no pasar la raya roja para no provocar a Estados Unidos”, asegura el presidente de Datincorp. “Juan Guaidó perfectamente puede ser detenido por el gobierno de Maduro, pero hay consecuencias, y creo que esa es una de las rayas rojas que estableció Estados Unidos con Maduro, y Maduro hasta ahora la ha respetado”

Se supone que un analista político dice las cosas que ve, gusten o no. En tiempos de polos opuestos lo único seguro es que algún extremo se disgustará y otro lo aplaudirá. Es uno de los síntomas de esa enfermedad, de tantas que padece Venezuela, llamada polarización. Jesús Seguías, presidente de la encuestadora Datincorp, se ha mantenido fiel a este principio. Se puede o no estar de acuerdo con él, pero ahí van sus argumentos.

“Si de alguna manera podemos definir la situación de los venezolanos en este momento es por el nivel de confusión, desesperanza, de impotencia, y todo ello acompañado de la ira, acompañado del odio. Es duro para un venezolano saber lo que está viviendo, sentir lo que está viviendo y, obviamente, eso lleva a que muchas personas estén confundidas de manera muy razonable”, dispara de entrada en conversación vía zoom con contrapunto.com.

Y prosigue: “No hay una orientación política clara en el país. El país está a la deriva de una crisis devoradora, acompañada además con la crisis generada por la pandemia de coronavirus, y eso hace aún más grave la situación”. Encima “pareciera que los políticos de oficio no se están percatando de ello”.

La mitad de los venezolanos piensa que la solución es electoral, y la otra mitad cree que se debe resolver de otra manera “porque sabe que una elección parlamentaria no va a resolver la crisis del país” y no quiere pensar en un largo plazo. “Es muy legítimo que, ante lo que se está viviendo, lo que más quieren es un cambio inmediato, y el cambio inmediato no está contemplado en el marco constitucional actual” porque corresponden elecciones parlamentarias, de gobernadores, de alcaldes. “Y nada de eso va a resolver los problemas del país”.

Pasa de inmediato a estudiar al presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump.

“Donald Trump ha cometido varios errores en el manejo del caso venezolano”, afirma. Por un lado, no cree en la intervención militar ni cree que EEUU deba involucrarse de manera directa en un conflicto internacional, y se concentra en lo que evalúa como el Estados Unidos originario.

¿Entonces por qué la Administración Trump dice que tiene la acción militar sobre la mesa para deponer a Nicolás Maduro? Seguías recuerda el peso del senador Marco Rubio, del electorado de Florida, de los cubanos exilados y los venezolanos. “Trump entendió que para ganar Florida es importante tener buenas relaciones con los cubanos y con los venezolanos, y el caso venezolano él lo vio como un recurso importante para su narrativa electoral”.

-¿Entonces Trump ofrece una acción militar que no va a ocurrir?

-Nunca estuvo sobre la mesa. Trump creyó que con su solo discurso, su sola retórica y su gruñido iban a asustar a Nicolás Maduro e iban a hacer que Nicolás Maduro saliera corriendo a asilarse en la embajada cubana o a irse de Venezuela a La Habana o a Moscú. Y acompañado de sanciones, era más que suficiente para que Nicolás Maduro se fuera. Pero Trump reconoció el año pasado que Maduro le resultó un jugador duro. O sea, le salió el tiro por la culata por no haber caracterizado correctamente al gobierno venezolano. Casi la mitad de los opositores quieren una salida militar internacional, y eso nunca estuvo planteado sobre la mesa. Eso de que “todas las opciones están sobre la mesa” es simplemente retórica para la amenaza creíble.

-¿Cuál es la línea roja que no ha pasado Maduro y que justificaría una acción militar?

-Maduro no va a emprender acciones militares contra Estados Unidos. Ni acciones terroristas contra Estados Unidos. Nicolás Maduro, bien asesorado por Cuba (que lleva más de 60 años conviviendo con EEUU porque decidió respetar la raya roja)… Cuba le ha dicho a Maduro: “Lo que a ti te conviene es sobrevivir, resistir y no pasar la raya roja para no provocar a Estados Unidos”. Porque para que Estados Unidos intervenga en Venezuela tienen que ocurrir cosas que hasta ahora no han ocurrido, y el propio Marcos Rubio lo acaba de decir. Nicolás Maduro, hasta ahora, no ha pasado esa raya roja. Quizá otra de las rayas rojas es poner preso a Juan Guaidó. Juan Guaidó perfectamente puede ser detenido por el gobierno de Maduro, pero hay consecuencias, y creo que esa es una de las rayas rojas que estableció Estados Unidos con Maduro, y Maduro hasta ahora lo ha respetado. Por eso ha puesto preso a todo el mundo menos a Guaidó. Lo que quiero decir con esto es que quienes están pensando en una intervención militar internacional están totalmente desubicados de la realidad. Eso no va a ocurrir, y mucho menos hoy día, en tiempo de crisis de pandemia, cuando ninguna nación va a disponer de hombres y de recursos que necesita para enfrentar la crisis en aventuras militares internacionales de consecuencias impredecibles. Porque no es totalmente cierto que una intervención militar estadounidense va a significar una derrota absoluta del chavismo.

-Si es verdad que hay relaciones militares con Irán, ¿esta podría ser una raya roja?

-Sin duda alguna eso puede ser una raya roja, puede ser un globo de ensayo de Nicolás Maduro a ver qué pasa. Pero ellos saben que pisar esa raya roja es un error garrafal por parte de su gobierno. Eso de los misiles no sé hasta qué punto sea cierto, pero no lo veo sentido. ¿Misiles para qué? ¿Para defenderse de EEUU? Por dios. Eso se lo destruyen en dos días, en un día. Eso es una estupidez militar y política.

Ni Estados Unidos, ni la Casa Blanca ni la oposición venezolana “han caracterizado correctamente a su adversario”, expone. “Nicolás Maduro y el chavismo gobernante nacieron políticamente para enfrentar al imperialismo norteamericano. Ellos están en su zona de confort. Ellos están en su épica revolucionaria. Ellos tienen un orgasmo político en este momento con esa confrontación con Estados Unidos, por dios. Ellos están felices con eso de saber que tienen prácticamente de manos amarradas a Estados Unidos, que no puede hacer más allá de lo que ha hecho. Eso para ellos es una victoria política”.

Maduro “tiene un propósito muy claro: lograr que Venezuela se convierta, desde el punto de vista geopolítico, en algo similar a lo que es Cuba hoy día: Un país al que nadie quiere pero todo el mundo termina conviviendo con él”. Ese es “el estatus que Nicolás Maduro quiere: El mismo estatus que tiene Irán, Corea del Norte, muchos gobiernos duros en el mundo”.

Para Seguías “Nicolás Maduro entró en el club de los jugadores duros del mundo, y tiene el apoyo de países importantes”.