Presión internacional y apoyo logístico es lo que desearía la magistrada emérita, integrante de ANCO, del ámbito internacional. Afirma que de Miraflores debe marcharse no solo Nicolás Maduro, sino “ocho o diez personas que mantienen el poder en un puño en este momento”. Aclara que la Consulta Popular “no se terminó”. Descarta participar en las elecciones regionales en estas condiciones: “Esos son espacios de mendrugos y nosotros no queremos mendrugos”. Sobre Juan Guaidó, sostiene: “Creo que debería deslindarse de la Asamblea Nacional, porque no debió haber continuado como Presidente de la Asamblea y como Presidente de Venezuela”

Apuesta por la organización de la población para “rescatar la institucionalidad” y en eso trabaja porque la Consulta Popular que lideró “no ha terminado”. Sostiene que la presión internacional es indispensable para el cambio político en el país. Se refiere a Nicolás Maduro como un “tirano” y al preguntarle si Juan uaidó está fuera de la ley, ella responde: “Yo creo que sí”

Su reputación la precede. Llega a tiempo a la cita y con una sonrisa saluda a la redacción. Comenta que ahora le cuesta aparecer en los medios y dice: “Ya no es como antes”. En medio del intercambio le preguntamos si la han molestado o presionado desde algún organismo de seguridad del Estado. Su “no” suena firme y franco.

Llega el momento de sentarnos frente a las cámaras y con una sonrisa dice “yo estoy lista”. Es Blanca Rosa Mármol de León, Magistrada Emérita del TSJ e integrante de la Alianza Nacional Constituyente Originaria (ANCO), en entrevista con el programa Con tres puntos, transmitido por la cuenta en Instagram de contrapunto.com.

-¿Cuál es la solución para la crisis política venezolana?

-La solución está en oír la Consulta Popular porque hay una franja de más de seis millones de personas que acudieron a ella. Allí se respondieron tres preguntas: rechazo al usurpador, rechazo al fraude parlamentario que ya sucedió y aceptación de la solicitud de auxilio internacional para poder salir de esto. Debemos recordar aquí una frase que yo detesto: “No podemos solos”. Eso se refiere a que hemos agotado todos los recursos democráticos.

-Pero una franja de la población asistió a la elecciones de diciembre y la cifra de participación, según los números del CNE, es equivalente a la que fue a la Consulta Popular.

-Suponiendo que el CNE pudiera decir una verdad, y sabemos que hay 95% de probabilidades de que no sea así, no significa que ese porcentaje de personas al que tú haces referencia no se sume ahora a lo que se planteó en la Consulta Popular, porque para entonces no se había planteado esta iniciativa que surgió porque, buscando en la Constitución, se habían agotado todos los recursos y eso incluye los electorales a los que haces referencia. Siendo así, lo que nos quedaba era lo establecido en el artículo 70 de la Constitución, que es la manifestación directa sin interceptación, en este caso del CNE, de la voluntad popular en la cual reside la soberanía, como dice la Carta Magna. Lo que quisimos resaltar, y estamos empeñados en hacer valer y lo seguimos haciendo porque esto no ha terminado, es precisamente la manifestación de la voluntad popular y ciudadana sin la interceptación. ¿Por qué? Porque con un CNE, que todos sabemos está dominado por el régimen, esa voluntad no se manifiesta de manera de directa. Digo que todavía estamos empeñados porque dijimos hasta la saciedad que la Consulta Popular no era un fin en sí misma. No era que la hacíamos y Maduro al otro día estaba fuera del poder. ¡No, ni soñarlo! Él está en el poder por la fuerza. La Consulta es un medio para llegar a un fin, que es activar a la ciudadanía como estamos haciendo.

-¿La ciudadanía está activada?

-No. La estamos activando con las conferencias. Se instalan las conferencias para poner vigencia el pacto ciudadano, para rescatar la institucionalidad y la democracia en Venezuela.

-Las organizaciones políticas que adversan a Maduro no están conectadas con la gente. Hay poca participación en la presión social para hacer cambiar a un Gobierno.

-Eso verdad si te refieres a los partidos políticos, porque los partidos políticos tienen a la gente totalmente decepcionada.

-Sin partidos es complicado generar el cambio político.

-Nadie piensa que los partidos no sean necesarios. Son indispensables para que funcione la democracia, pero que funcionen como verdaderos partidos políticos y que realmente trabajen para la democracia. No ha sido el caso, ni lo es todavía, porque se atreven a hablar de diálogo y a proponer más dilaciones.

-¿Usted no dialogaría ni siquiera para acordar la salida de Maduro?

-Sí, claro que hay que dialogar. Para la salida de Maduro. Solo para eso.

-¿Por qué Maduro se iría?

-Porque es inconstitucional. Porque si me voy a la génesis, él ni siquiera es venezolano, y no lo voy a dejar de decir.

-¿Eso está totalmente demostrado?

-Quien tiene que demostrar que es venezolano es él, y nunca lo demostró porque la carga de la prueba la tiene él. Cuando tú vas a desempeñar un cargo y te vas a postular tienes que demostrar que llenas los requisitos para el ejercicio.

-Debió demostrar todo eso para inscribirse como candidato.

-Pero la partida de nacimiento la estamos esperando. El primer requisito para candidatearse a Presidente de la República es ser venezolano, es lo mínimo.

-Usted solo dialogaría entonces solamente para negociar la salida de Maduro.

-Absolutamente.

-Sale Maduro y sube otra figura similar al poder…

-¡Ah no! Pero no es solamente Maduro. Es Maduro y el grupo principal que le acompaña: Jorge Rodríguez, Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello, toda esa gente tiene que irse junto con él. Son ocho o diez personas que mantienen el poder en un puño en este momento.

-¿Y cómo se irían?

-Ahí es donde estaría la negociación. Es una salida que, vamos a decir, les permitiera salir indemnes para después, más adelante, no sabemos qué pasaría, porque la responsabilidad de ellos subsistirá. En la Constitución lo dice: el ejercicio de la función pública genera la responsabilidad personal.

-¿La ANCO (Alianza Nacional Constituyente Originaria) no es que quiere cortarle la cabeza a Maduro? Hay personas que lo han interpretado así.

-ANCO lo que quiere es recuperar la institucionalidad y la democracia, la constitucionalidad y la democracia. Que la ciudadanía sea oída de una forma directa sin interceptación, y discúlpenme que lo repita, porque ha sido interceptada por el mal uso que han hecho de su representación los diputados en la Asamblea. Ha sido interceptada cuando el Consejo Nacional Electoral distorsiona lo que se ha expresado como voluntad de la ciudadanía y es esa interceptación la que hay que eliminar.

-Pero… ¿la consulta no se ha convertido en una suerte de falsa promesa porque no ha logrado ejecutar el resultado?

-Me gusta mucho que me lo hayan dicho, porque nosotros no hicimos falsas promesas. Ha existido una distorsión en la interpretación, por supuesto dirigida a descalificarla, porque es una opción muy válida, es muy fuerte, es muy importante y tanto en Estados Unidos como en Europa tiene muchísimo valor la representación ciudadana en la forma en que se produjo. Eso ha tenido una gran resonancia, pero nosotros no prometimos nunca que al día siguiente de manifestarse la población esta tiranía iba a estar afuera. Eso no lo podíamos prometer porque sabemos que tenemos un gobierno militar.

-La población que adversa a Nicolás Maduro no está viendo materializados los mecanismos de presión para que haya cambios de políticas o cambios políticos. Por eso es que se dice que es un fracaso, que está estancado.

Yo lo entiendo y la gente pregunta constantemente: ¿Qué pasó con la consulta? Esa es la pregunta. La irritante pregunta.

-¿De aquí para dónde?

-Exacto. La respuesta es: nosotros, quienes la promovimos, la organizamos y la auspiciamos, no hemos dejado de trabajar un día desde diciembre del año pasado. Lo seguimos haciendo con la instalación de estas conferencias a escala nacional. Juntos vamos a establecer paulatinamente las acciones a desarrollar y se irán informando también paulatinamente. En eso estamos. Nosotros estamos trabajando, no hemos terminado. La Consulta no se terminó, y yo creo que ese es el punto más importante que hay que aclarar. La gente cree que la Consulta cuando se hizo, se dijo el resultado, se terminó. No es así.

-El 19 de abril tenían un evento donde se reunieron con ANCO algunas organizaciones de la sociedad civil para darle continuidad a la Consulta. ¿Qué pasó en ese encuentro?

-El 19 de abril a escala nacional se juramentaron todos cuerpos que se han establecido en los diferentes estados para trabajar conjuntamente en la instalación de esta conferencia para el rescate de la democracia y de la constitucionalidad. Esa fue una juramentación, muy emocionante por cierto, donde participaron más de 140 organizaciones ciudadanas que están allí vivas, trabajando. Estamos coordinados y vamos a tener acciones que se van a ir anunciando. De manera que esto no se ha terminado; al contrario, está cogiendo todo el auge y ahora es cuando vienen más acciones en relación a esta propuesta.

-¿Van a elecciones o no van a elecciones regionales, o las que vengan?

-No vamos a elecciones. En absoluto. En primer término porque es un CNE absolutamente inconstitucional. Si lo cambian, en la forma que están constituidas las autoridades sería lo mismo, porque nosotros tenemos a una tiranía, y un tirano tiene todos los poderes en un puño. Tiene en la mano al Poder Judicial, todos los tribunales más el Tribunal Supremo de Justicia. Tiene en su mano el Consejo Nacional Electoral; tiene la Asamblea Nacional que ahí está, inconstitucional, írrita, pero allí está. En esas condiciones, con el Poder Judicial, el Ejecutivo y el Legislativo en un puño, es imposible que haya elección.

-Pero la oposición gobierna estados con sus altas y sus bajas. ¿Van perder esos espacios?

-Esos son espacios de mendrugos y nosotros no queremos mendrugos, ni estamos de acuerdo con mendrugos. Nosotros queremos el dominio de la voluntad, de la soberanía que está en la población; de la ciudadanía, que se exprese. Nosotros queremos un gobierno de transición y nosotros queremos la recuperación de la democracia en Venezuela. Es lo que propone ANCO.

-Alguien la podría e increpar y decirle que usted no cree en el voto. Hubo gobiernos de fuerza que salieron con votos. Controlaban el organismo electoral, el Ejército, controlaban toda la sociedad. ¿Cuál es diferencia?

-La respuesta es la Fuerzas Armadas.

-En el Chile de Pinochet mandaban las Fuerzas Armadas.

-Las Fuerzas Armadas pusieron en evidencia lo que había resultado. Eso aquí no sucede, porque aquí mandan las Fuerzas Armadas.

-¿Allá no?

-No. Allá mandaba Pinochet. Aquí manda Padrino.

-Pero hay un gabinete civil.

-Ellos no mandan. Aquí se manda con las Fuerzas Armadas. Esa es la diferencia.

-¿Por qué la Fuerza Armada va a dejar el poder? ¿Qué estímulos tiene?

-Los estímulos que tienen son económicos.

-¿Qué estímulos tienen para dejarlo?

-No, ninguno, porque perderían todo.

-No hay una presión interna que los obligue.

-Esa presión no se puede lograr sino internacionalmente; por eso está la pregunta tercera de la Consulta.

-¿Qué espera usted del ámbito internacional?

-Del ámbito internacional no esperamos marines, no esperamos cascos azules.

-¿Qué esperan entonces?

-Nosotros lo que esperamos es presión política dura. Esperamos apoyo logístico, apoyo financiero. Que nos ayuden a nosotros, a los ciudadanos que nos hemos expresado de una manera libre y directa sin interceptación, a hacer valer la voluntad de los venezolanos: que no queremos más al tirano, que queremos auxilio internacional y que con esta consulta lo estamos legitimando. Porque cuando al ciudadano se le pregunta si quiere el auxilio internacional, y para eso se hizo la pregunta, se legitima el auxilio. Por eso no se puede hablar de intervención, no se puede hablar de ataque a la soberanía, porque los venezolanos en una proporción importante lo estamos pidiendo.

-¿Cómo sería esa ayuda internacional?

-Ese auxilio es un apoyo logístico y financiero que no tenemos. Es bueno decir que la consulta se hizo a brazo partido. Nosotros no recibimos ni un dólar, y me gusta repetirlo para que quede constancia. En ANCO no se recibió un dólar. Lo hicimos a brazo partido. Cada quien en la región, y en donde se encontrara se unía para llevarla a cabo. Se prestaban los teléfonos para hacer la votación por Telegram. Uno ponía el papel y el otro ponía la tinta. Así lo mismo con el transporte. Esto fue un acto heroico que hizo la ciudadanía y como tal debe ser apreciado. Por eso no lo debemos abandonar.

-Esa presión internacional vendría por la vía de la Unión Europea, por la vía del presidente de los Estados Unidos, Joe Biden?

-Por ambos. Nosotros estamos haciendo contacto con la Unión Europea para que se haga valer y se le dé toda la relevancia que tiene esta expresión ciudadana. Ciertamente allí, como países desarrollados que son, sí se les da el valor que merece. Igualmente en Estados Unidos, porque eso tiene una importancia y marcó un hito. Fue muy relevante ver la expresión de la ciudadanía aquí en Venezuela en las condiciones que yo acabo de recordar.

-¿Sería escuchar a ANCO y no escuchar a Guaidó?

-No son excluyentes. Nosotros le propusimos a Guaidó la Consulta cuando él llamó a la unidad. Ahí está la mejor demostración, el apoyo en buena hora y la Asamblea también. Si después ellos toman otra decisión eso no significa que nosotros tengamos que ir ahí. Nosotros demostramos que éramos capaces de trabajar con Guaidó y con la Asamblea Nacional con el fin común.

-¿Pero ese apoyo internacional no se ha venido debilitando? Maduro firma un convenio con el Programa Mundial de Alimentos, asiste su representante a la Cumbre Iberoamericana y de algún modo algunos los países son más prudentes respecto al apoyo a Guaidó. ¿Esa es la presión internacional que va a terminar sacando a Maduro?

-Yo te entiendo. Aquí ha habido un desgaste, eso sin duda hay que reconocerlo. Pero debo destacar primero que Maduro tiene todos los recursos del mundo porque él maneja Venezuela como su hato. Con tanto dinero hace todo ese lobby internacional y los países no se van a precipitar en un apoyo desmesurado si no tienen una constancia fehaciente de quién es verdaderamente el representante de la ciudadanía en Venezuela, y en este caso y entre las referencias que acaba de hacer, está si Guaidó sigue vigente o no.

-¿Guaidó sigue vigente?

-Yo creo que ahí se ha extralimitado la situación. Creo que, lamentándolo mucho, él ha empezado deslegitimarse porque la disposición constitucional con base en la cual él fue nombrado presidente interino no da para tanto. Esa es mi opinión. Yo pienso que el transcurso del tiempo hace que eso vaya perdiendo vigencia, como lo acabas de mencionar en relación a los países. Internacionalmente llegará un momento que se preguntarán: ¿bueno, hasta cuándo vamos a tener la visita de un presidente que se dice tal que es Maduro, que nosotros sabemos que ni siquiera el venezolano y que además de eso es inconstitucional, que adelantó las elecciones? La lista es tan larga que ya da pereza…

-¿Qué debería hacer Guaidó?

-Creo que debería deslindarse de la Asamblea Nacional porque no debió haber continuado como Presidente de la Asamblea y como Presidente de Venezuela.

-¿Esta fuera de ley?

-Yo creo que sí, porque uno no puede hacer lo que critica. Nosotros estamos criticando la falta de independencia de poderes; entonces, no puede ser presidente del Legislativo y del Ejecutivo al mismo tiempo. Esa es en mi opinión. Eso está previsto en la Constitución por un breve lapso mientras se hacen unas elecciones. Se podía haber extendido el plazo, pero ya es demasiado, ya llevamos un año y medio.

-Cerrando la entrevista… ¿Cuál es el mecanismo que propone ANCO para salir de esta crisis política? ¿Cuáles son sus acciones?

-La firma del Pacto Constitucional, que es muy importante y que establece todos los principios por los cuales estamos luchando que son recuperar la democracia y la institucionalidad que en Venezuela están perdidas. Se trata de valer la voluntad de la ciudadanía que por una vez lo hizo de una manera directa y sin interceptación, y eso lo vamos a hacer con la instalación de estas conferencias a nivel regional y a nivel nacional que van a ir anunciando paulatinamente las acciones que se van a producir. No vamos a entregar a Venezuela. No vamos a entregar la voluntad. Vamos a honrar el compromiso que nosotros adquirimos con esa con esa Consulta Popular. Estamos muy conscientes de eso y estamos honrándolo porque esa es nuestra obligación.