Pekín respondió con tibieza al anuncio del domingo del mandatario estadounidense y confirmó viaje de una delegación de su país a Estados Unidos

El presidente Donald Trump anunció el domingo que Estados Unidos aumentará el próximo viernes de 10% a 25% los aranceles a bienes chinos de importación, debido a que las negociaciones que ambas potencias mantienen desde hace meses en materia de comercio exterior “continúan, pero demasiado lento”.

“Durante 10 meses, China ha estado pagando aranceles a EE.UU. de 25% sobre 50 mil millones de dólares en bienes tecnológicos y de 10% hasta los 200 mil millones de dólares en otros bienes (…). Los de 10% subirán a 25% el viernes“, señaló Trump en su cuenta personal de Twitter.

En un segundo tuit, el mandatario achacó esta decisión a que “el acuerdo comercial con China continúa, pero demasiado lento, al tiempo que ellos intentan renegociar. ¡No!“.

Según Trump, en la actualidad entran en suelo estadounidense productos procedentes de China “sin gravar” por valor de 325 mil millones de dólares, a lo que pretende poner fin con este nuevo arancel de 25%.

La repuesta China

China respondió con tibieza y, en lugar de contraatacar como en otras ocasiones, se limitó a confirmar que una delegación viajará próximamente a Estados Unidos para continuar con las negociaciones, sin especificar cuándo.

Ni el Ministerio de Comercio anunció nuevos aranceles, ni hubo respuesta contundente por parte del Gobierno de Xi Jinping: la reacción de China al arrebato de Trump fue parca.

Consultado por los periodistas en la rueda de prensa diaria, el portavoz de Exteriores, Geng Shuang, afirmó que la delegación china “está preparando el viaje”, aunque no precisó si este se llevará a cabo el próximo miércoles, como estaba previsto.

Shuang, ofrece una rueda de prensa en el Ministerio de Asuntos Exteriores en Pekín. Foto: EFE.

Tampoco afirmó que China vaya a contraatacar, como ha sucedido en ocasiones previas, cuando a cada imposición de aranceles estadounidenses le siguieron medidas similares por parte de Pekín bajo la premisa gubernamental de “responder con la misma fuerza y contundencia“.

Esta situación de subida de aranceles por parte de Estados Unidos ha sucedido muchas veces antes“, pero la posición de China “siempre ha sido clara”, aunque “la de Estados Unidos no lo ha sido tanto“, apuntó Geng.