La consultora Ecoanalítica presentó un conjunto de propuestas para destrabar el sistema cambiario vigente en el país, teniendo como punto de partida que «el sistema cambiario sigue rezagado, con efectos claros sobre la estabilización y la inflación».
El director de Ecoanalítica, Alejandro Grisanti, recordó que persiste la brecha cambiaria elevada, el control de cambio y la ausencia de la libre convertibilidad del bolívar.
Advirtió, en un mensaje en X, que persiste un punto crítico: «Un BCV sancionado implica, en la práctica, un sistema financiero sancionado, especialmente para bancos medianos y pequeños que dependen de corresponsales internacionales. Mientras esto no se resuelva, el sistema seguirá operando con fricciones, costos elevados y acceso limitado a divisas».
Avanzar hacia la unificación cambiaria es uno de los planteamientos. Mejorar la transparencia del BCV y ampliar el acceso al mercado es otra de las recomendaciones. Eliminar las sanciones al BCV es «condición clave para normalizar pagos internacionales».
La consultora propuso «crear una comisión técnica bilateral Venezuela–EEUU para resolver cuellos de botella operativos» y «avanzar hacia el reconocimiento de Venezuela por los multilaterales y su reincorporación financiera».
Como lo subrayó Grisanti, «a 90 días del evento del 3 de enero, son muchas las áreas donde se ha avanzado de manera muy acelerada. El cambio en expectativas es significativo: el sector privado, tanto nacional como internacional, está activamente buscando invertir en Venezuela».






