Hoy el mercado negro impone precios que pueden llegar a ser cerca del doble de la gasolina más cara del mundo. Existe un forcejeo al interior del equipo de Maduro porque unos quieren avanzar hacia un precio de mercado y otros mantener un subsidio amplio para reducir el costo político

Nicolás Maduro ya anunció que existe la voluntad política de su Gobierno para comenzar a “cobrar” la gasolina en el país y revisa “con sus expertos” cuál sería el precio.

Los venezolanos viven en la contradicción de obtener el combustible gratis o pagarlo a casi el doble del gasolina para carros más cara del mundo, que alcanza los 2,17 dólares en Hong Kong.

La discusión al interior del equipo de Maduro gira alrededor del precio más adecuado al que deberá ser cobrada la gasolina a los consumidores en las estaciones de servicio.

El problema no apunta hacia la rentabilidad de Pdvsa, cualquier precio que coloquen mejorará las finanzas en mayor o menor medida según sea el nivel, la preocupación de un sector es el costo político que pueda generar.

Así es en “la vida real”

La página Global Petrol Prices indica que al 25 de mayo pasado el promedio mundial del precio medio de la gasolina se ubicó 0,92 dólares por litro.

Estos son los cinco países con la gasolina más barata del mundo.

La cotización del petróleo en el mercado internacional es el mismo para todos los países, por lo tanto la determinación del precio que a los consumidores viene dado por los impuestos que se cobran, los subsidios que se brindan y por la condición de país productor.

Estos son los países con la gasolina más cara del planeta.

¿Para cuánto alcanza?

La llegada de 1,5 millones de barriles desde la República Islámica de Irán, viene a cubrir el déficit interno causado por la incapacidad de las refinerías nacionales de refinar.

Con los buques iraníes también vienen diluentes y otra serie de insumos necesarios para poner en marcha las refinerías que los técnicos iraníes, que prestan apoyo a Pdvsa, encontraron en peores condiciones que lo que se esperaban.

Caracas necesita cerca de 35.000 barriles diarios y según el analista petrolero Rafael Quiroz, hoy se están consumiendo cerca 10.000 barriles.

Con un racionamiento y distribución dirigida fudamentalmente hacia sectores estratégicos esta gasolina persa podría durar uno o dos meses, dependiendo de la rigurosidad con que se administre. Esto daría tiempo para que llegase un nuevo envío de buques desde puertos iraníes.

En ese periodo se espera que la producción interna de gasolina pudiera reactivarse en una proporción que alcanzaría para el 20% del consumo local.

El debate es el precio

Si estuviéramos viendo la lucha libre mexicana podríamos hablar de dos equipos: Los Rudos y Los Técnicos.

En este caso los Técnicos sostienen que debe apuntarse a un esquema dual de precios que este orientado más hacia reglas de mercado: Los Rudos apuestan por mantener los precios subsidiados y evitar las consecuencias que el alza del combustible pueda causar.

Foto: Francisco “Frasso” Solorzano/Tomada de AVN

Ante el temor atávico de los efectos del aumento del combustible se señala que quienes han estado sometidos a escasez y pagaron, o tienen la expectativa de pagar, entre dos y cuatro dólares por litro, un precio entre 0,10 y 0,30 dólares les resulta atractivo si se le garantiza el suministro.

Esto tendría que estar armonizado con un plan de subsidio al transporte público.

Maduro dijo “estoy dirigiendo un equipo de especialistas para determinar el monto del cobro de la gasolina que vendrá dentro del plan de normalización regularización del suministro”.

Según algunos cálculos extraoficiales para Pdvsa sería rentable operar con 10 centavos de dólar. Este es el precio aproximado del litro de gasolina en tierra iraníes, la más barata del mundo, porque en Venezuela actualmente no se cobra.

El planteamiento de un sistema dual se debate y allí también existe una puja para la determinación del diferencial para evitar las fuentes de corrupción.

Precio y discurso

El gobierno ya desplegó sus trabajos de inteligencia y sondeos de opinión para sopesar el costo político que podría implicar esta decisión.

Ya el discurso colocado en la palestra no habla de “aumento” y señala que “se cobrará” con la clara intención de atenuar los efectos de opinión pública, sobre todo frente a unas elecciones parlamentarias que quiere promover para apoyarse en el fracaso de la operación Gedeón.

El paso será muy medido para que no salga una morisqueta en vez de una gracia que lo golpee políticamente.

Hay que se seguir explorando y buscando información, pisando firme con los pies planos porque no tenemos bolas de cristal que para ver lo que no está alcance de nuestra mirada.

Viene un juego muy duro.