Es necesario que los factores políticos que protagonizan el debate en Venezuela se pongan de acuerdo en soluciones parciales que mitiguen la crisis que vive el país, sostiene el economista Francisco Rodríguez.

En conversación Contrapunto, señala que existen posibilidades para recuperar parte de la producción de crudo para que esta sea canalizada hacia la importación de alimentos, medicinas y otros productos, que ayuden a “paliar las necesidades urgentes de la población venezolana”.

“Esto no va a resolver la crisis política y económica que vive el país, pero se requiere la madurez de los factores para que logren acuerdos que puedan dar una respuesta urgente a los padecimientos de la gente, sobre todo, la de los secores más vulnerables”, dijo Rodríguez.

-¿De dónde van a salir los barriles de petróleo para canejarlos por comida si la producción a caído dramáticamente?

-Cuando se dieron las sanciones contra Irak, su producción cayó desde 2,5 millones de barriles de crudo a 500 mil barriles. Cuando se implementó el programa de petróleo por comida, esta se recuperó en un año. La caída de la producción venezolana ha sido muy abrupta en el último año. Es cierto que venía cayendo la producción, pero a partir del 28 de enero esto se agrava. En ese momento teníamos 1,15 millones de barriles y hoy estamos por el entorno de 700.000, lo que se ha perdido puede recuperarse rápidamente. Cuando las sanciones entran, la caída es violenta y al cesar la recuperación puede ser rápida. Así ha sido en todas las experiencias.

-¿Podrían recuperarse 400.000 barriles?

-Eso es lo que hemos perdido del mercado estadounidense, por eso es necesario un acuerdo entre los protagonistas del debate político. Repito lo que he dicho, Maduro es el que puede producir el petróleo, pero Guaidó es quien lo puede vender. Por eso deben acordarse, para salir, poder generar un acuerdo petrolero humanitario.

-Hay quienes consideran que esa cantidad de barriles es muy alta para recuperarla.

-Digamos que solo se pueden recuperar 100.000 barriles, eso ya sería alrededor de 2.000 millones de dólares; las importaciones de alimentos alcanzan los 1.100 millones de dólares en este momento. Con esos recursos ya estaríamos triplicando lo que existe actualmente y de esa forma darle una respuesta urgente a las necesidades de la población, que no puede esperar a que todo el conflicto político se resuelva.

-¿Los mercados estarían dispuestos a esto?

-Sí ya no hay peligro de ser sancionados y se garantiza que el destino de los recursos serán para el tema acordado, lo aceptarán.

-¿Cómo se articula un acuerdo de este tipo de programas sin que se presenten dudas sobre la utilización de los recursos?

-Hay que establecer unas regulaciones muy claras y concretas en la asignación de los recursos que se obtengan por la venta del crudo y que se pueden canalizar de los acuerdos de las empresas mixtas que trabajan en Venezuela.

-Hay problemas con las licencias para operar porque está el tema de las sanciones.

-Precisamente esa una vía. Por ejemplo, la extensión de la licencia de Chevron podría estar ligada a que toda la producción que haga esta empresa esté ligada al programa.

-¿Cómo se canaliza?

-El pago de esa factura debería ir a una cuenta que estaría bajo la supervisión de una Junta Administradora integrada por la comunidad internacional y por gente designada por Maduro y por Guaidó. Por eso tienen que ponerse de acuerdo esos factores políticos.

-¿Y eso es viable?

-La solución de esta crisis es difícil. Los políticos que propician la negociación y los que no negocian tienen que promover un acuerdo para paliar los efectos colaterales de la crisis política sobre la gente, conscientes de que esto no resuelve la crisis en sí misma, pero ayuda a la población mientras se da la solución política estructural.