Petróleos de Venezuela (PDVSA) proyecta la paralización momentánea del complejo refinador El Palito, situado en la zona costera del estado Carabobo, con el fin de ejecutar labores de revisión integral que se extenderán entre tres y cuatro semanas. La decisión de adelantar este procedimiento, presupuestado inicialmente para el año 2027, responde a las perturbaciones en el fluido eléctrico sufridas por la planta a causa de los temblores registrados el mes pasado.
Fuentes ligadas al sector petrolero precisaron que la meta de este despliegue es examinar con detenimiento las instalaciones operativas a fin de: “evaluar posibles afectaciones derivadas de los movimientos sísmicos y garantizar la continuidad de sus operaciones”.
Aunque las estimaciones apuntan a arrancar las maniobras entre finales de agosto y los primeros días de septiembre, la fecha exacta quedará condicionada a la recepción de componentes e insumos importados imprescindibles para concretar las reparaciones.
El complejo, considerado el de menor escala dentro de la infraestructura refinadora del país al contar con un techo de procesamiento de 146.000 barriles de crudo al día, opera en la actualidad a cerca de 70.000 barriles diarios. Las actividades del recinto se mantienen con restricciones debido a la inactividad de su unidad de craqueo catalítico fluido (FCC), componente vital en el procesamiento de combustibles derivados como la gasolina.
Hasta la publicación de esta información, la directiva de la corporación estatal no había emitido declaraciones en respuesta a los requerimientos sobre el cese temporal de la planta y la magnitud del mantenimiento programado.





