Aunque el anuncio de la posible suspensión de las licencias petroleras en Venezuela por parte del gobierno estadounidense ha puesto en vilo a todo un país, la medida aún «no es nada oficial», considerando que las aseveraciones realizadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se emitieron a través de una red social y todavía no existe un comunicado de la OFAC, por lo que es necesario esperar, así lo considera el ingeniero e investigador de temas energéticos, Oswaldo Felizzola.
«No es nada oficial. Es cierto que apareció en un mensaje a través de la red social True Social del presidente Trump, y fue replicada por todas las organizaciones en la red X, pero, de momento, no hay nada oficial. La OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros) no ha publicado nada, entonces ‘hay que verlo todo con un grano de sal’», manifestó en entrevista para Contrapunto.com.
Sin embargo, detalló que, tomando en cuenta que no es la primera vez que Trump expresa algo a través de las redes sociales y después todos los organismos se alinean en ciertas medidas: «Esto es una llamada de atención grave para la Venezuela».
¿Revocación o no renovación de las licencias?
Detalló que, pese a que algunos expertos han contemplado el plazo de seis meses para cumplir con compromisos adquiridos luego de la suspensión de las licencias -que además esperan que les dé brecha para negociaciones que puedan revertir la decisión-, es necesario entender que se trata de un decreto presidencial: «Es decir, si Donald Trump le revoca la licencia a Chevron de forma oficial, el efecto debe ser de forma instantánea. En ese caso, Chevron no tendría cómo negociarlo los seis meses».
Mientras que, si la decisión del gobierno consistiera en no renovar la licencia, la empresa tendrá seis meses para cumplir compromisos e intentar negociar con el gobierno de Trump, hasta que se cumpla el plazo para el vencimiento de la licencia. «Pero, no, aquí pueden literalmente retirarla y decir: ‘No, se acaba el día de hoy’».
En este sentido, Felizzola explicó que existe una mala interpretación del concepto legal en cuanto a las licencias: «La licencia es un permiso de trabajo que tiene un compromiso formal en el que, si yo digo que no te la renuevo en 6 meses, tienes un plazo; pero si te la revoco, es distinto. Entonces, que te la revoquen es prácticamente instantáneo, en ese caso Chevron tendría que soltar las manos, cosa que no va a hacer, porque por temas corporativos la empresa no puede abandonar los pozos, ya que tiene, por lo menos, que bajar la producción hasta un punto que sea seguro para poder cerrarla».
Por lo tanto, señaló que es necesario esperar un reporte emitido por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC): «Este reporte es el que nos va a dar los detalles de si se remueven las licencias o simplemente no se renuevan».
¿Qué pasa si se suspenden las licencias petroleras?
De concretarse la suspensión de las licencias petroleras, esto podría traducirse en una pérdida del 25% de las exportaciones de crudo de Venezuela, considerando que las operaciones de Chevron en el país representan entre 200 mil y 250 mil barriles de petróleo diarios en ventas, que se hacen principalmente hacia EEUU, siendo este el mercado que paga el crudo al mejor precio, ya que sus refinerías tienen la capacidad para procesar el rubro extraído en territorio venezolano: «Entonces se puede vender a un mayor precio. Estamos hablando de entre unos 50, 55 y 60 dólares (por barril) dependiendo de los precios actuales».
Entonces, ¿dónde se va a colocar ese crudo?, se pregunta el ingeniero: «Probablemente no se va a poder poner en ningún mercado, porque se revocan todas las licencias. Estamos hablando no solamente de licencias generales, sino de licencias particulares, esto va directamente contra Chevron, contra Maurel & Prom, contra Repsol, y todos los que estén en ese este grupo».
Por lo que, al estar apegado a un marco sancionatorio «como el que teníamos, y como probablemente volvamos a tener, nadie puede hacer negocios (con el afectado) porque si no, también queda sancionado por Estados Unidos. Entonces, ese crudo solo se podría vender en mercados que no les importe estar sancionados.
«Evidentemente, ninguna empresa va a hacerlo de una forma directa, y PDVSA va a tener que volver al esquema que teníamos antes, de hacerlo a través de contactos en altamar y diluir nuestro petróleo con otros crudos, lo que hace que los precios de venta puedan ser muchísimo más bajos, porque se está pagando la prima de riesgo. Estamos hablando de barriles de crudo que antes podías vender entre $50 y $60, a venderlos entre $30 y $40 en algunos casos, perdiendo más de $20 por barril», detalló.
Sin embargo, Felizzola advirtió que uno de los escenarios a los que se enfrentan los países que empiezan a operar de manera clandestina «es que se vuelve más difícil hacer la trazabilidad de los recursos, algo que no pasa cuando tenemos este sistema actual con Estados Unidos, porque los pagos salen a nombre de Chevron y a PDVSA».
Sentenció que, inclusive, podría repetirse el caso de PDVSA-Cripto, «justamente porque parte de las ventas de petróleo se perdieron (para ese momento). O sea, se desconoce dónde están estos ingresos que nunca se reportaron, en cumplimiento con los temas de control que le corresponden a PDVSA».
«Volverá la espiral de aumento del dólar»
Este escenario, es «dramático en un país como Venezuela donde durante la mayor parte del 2024 el Gobierno Nacional vendió aproximadamente $17 por barril para poder mantener la paridad cambiaria», detalló el coordinador del Centro Internacional de Energía y Ambiente (CIEA) del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA).
Gracias a ello, indicó que «el dólar se mantuvo el año pasado lo mejor que pudo, y era porque estaban quemando dólares de allí (…) Entonces, al ya no poder vender esa prima que podíamos ganar, lo que se lo va a llevar va a ser el dólar, y toda la economía en general, pero será imposible sostener otra vez el dólar«.
«Entonces, uno de los escenarios que se manejan es que volverá otra vez la espiral de aumento de dólar. No habrá forma de mantener la paridad cambiaria estable».
Además, estima que en Venezuela se van a empezar a reducir las inversones, ya que «aunque no vamos a decir que la industria petrolera era una de las que más invertían en el país, sí era una de los que tenía, por lo menos, unas de las inversiones más sostenibles».
Oswaldo Felizzola concluyó que esta manifestación de Donald Trump es básicamente una medida de presión hacia el gobierno venezolano, ante la poca celeridad en la repatriación de migranes venezolanos, acordada en los primeros días de mando del presidente estadounidense, con el gobierno Nicolás Maduro.
Estima entonces que puede haber alguna negociación «o algo de última hora» que finalmente no repercuta en la suspensión de las concesiones petroleras. «De momento, lo que nos quedaría es esperar a ver cuáles son los detalles y mi opinión es que esto va a ser algo que vino para quedarse y que se someterá a revisiones prácticamente mensuales».