Los presupuestos salieron adelante con los votos a favor de la conservadora Nueva Democracia, con la mayoría absoluta.

El Parlamento griego aprobó este miércoles los Presupuestos Generales del Estado para 2020, los primeros bajo el Gobierno del conservador Kyriakos Mitsotakis, que incluyen amplios alivios fiscales a empresas y apuestan por un fuerte crecimiento para alcanzar los objetivos de la era posrescate.

Los presupuestos salieron adelante con los votos a favor de la conservadora Nueva Democracia, que tiene la mayoría absoluta, mientras todos los partidos de la oposición votaron en contra.

“El presupuesto de este año no contiene sorpresas ni fuegos artificiales. Ilustra en números las políticas por las cuales recibimos la confianza del pueblo griego”, dijo Mitsotakis al cerrar el debate, y aseguró que su Gobierno está llevando a la práctica las tres promesas que hizo antes de las elecciones: reducir los impuestos, crear muchos puestos de trabajo bien pagados, y restaurar una sensación de seguridad.

La promesa de reducir el peso impositivo para empresas e individuos ha sido el principal caballo de batalla de Mitsotakis, mientras estaba en la oposición, y la que le permitió ganar la confianza de la clase media en las elecciones anticipadas del 7 de julio, que le dieron la mayoría absoluta en el Parlamento.

El líder de la oposición y ex primer ministro Alexis Tsipras, afirmó que el presupuesto ofrece “obsequios” a “unos pocos”, en lugar de proporcionar bienestar, sanidad y educación a la clase media.

Los presupuestos incluyen la rebaja del impuesto de sociedades en cuatro puntos, del 28% al 24%, y la reducción del impuesto sobre los dividendos del 10% al 5%, así como una reducción del tipo mínimo del IRPF del 22% al 9% para los ingresos anuales de hasta 10.000 euros y ayudas varias para familias con hijos.

El coste de las medidas fiscales asciende a 1.200 millones de euros menos que este año, lo que tendrá como consecuencia que el superávit primario -que excluye el servicio de la deuda- con suerte apenas superará el objetivo impuesto por los acreedores (3,58% del PIB frente al 3,5% previsto).

A pesar de ello, el Gobierno de Mitsotakis confía en que todo el paquete fiscal dará un empuje a la economía y a las inversiones, lo que se acabará traduciendo en una mayor recaudación de impuestos.

Si la ejecución presupuestaria va por buen camino, Mitsotakis se propuso negociar con las instituciones acreedoras una reducción del superávit primario a partir de 2021, lo que le permitiría aliviar aun mas el peso impositivo.

Los presupuestos toman como base de cálculo un incremento del 2,8% del producto interior bruto (PIB) para 2020, una estimación que, sin embargo, no comparten las instituciones acreedoras del país, que cuentan con un incremento de entre el 2,2% y el 2,5%.

Los Presupuestos Generales prevén unos ingresos netos de 53.751 millones de euros, un 2,1 % menos que este año, y un gasto de 56.037 millones, un 0,3 % más que en este ejercicio.

Además, prevén que en 2020 el consumo privado aumente 1,8% -tres veces mas que en 2019- y el público 0,6%, sensiblemente por debajo del 1,6% de este año.

Para las inversiones contemplan un incremento del 13,4%; del 5,1% en las exportaciones y del 5,2% en las importaciones.

La inflación apenas variará respecto a 2019, con una previsión para el IPC armonizado del 0,7%, una décima mas que este año.

El erario griego prevé, además, que el desempleo caerá este año al 17,4 % de la población activa y al 15,6 % en 2020.