La empresa de videojuegos Nintendo (TYO:7974) mantuvo el tipo en su ejercicio fiscal de 2021, cerrado el pasado marzo, en el que registró una ganancia neta de 477.691 millones de yenes (unos 3.470 millones de euros), gracias a la rentabilidad de su consola Switch y sus juegos.

La cifra es un 0,6 % inferior a la anotada un año antes, cuando la desarrolladora y distribuidora japonesa obtuvo un beneficio récord por el boom de su simulador social “Animal Crossing: New Horizons” en el peor momento de la pandemia y los confinamientos, y que fue un motor de ventas de consolas del que careció en el año siguiente.

En lo que respecta al beneficio operativo de la empresa con sede en Kioto (oeste de Japón), cayó un 7,5 % interanual, hasta 592.760 millones de yenes (4.310 millones de euros), y su facturación disminuyó un 3,6 %, hasta 1,69 billones de yenes (12.320 millones), según su informe financiero publicado este martes.

MENOS CONSOLAS, MÁS JUEGOS

La familia de consolas Nintendo Switch cuenta ya con tres modelos: el original híbrido, la portátil Lite y la híbrida mejorada OLED, lanzada en el ejercicio de 2021 y que contribuyó a mantener “una rentabilidad estable en la línea de hardware”, según destacó.

La compañía vendió 23,06 millones de unidades de Switch en conjunto en el ejercicio de 2021, en línea con sus últimas previsiones, lo que situó las ventas acumuladas en 107,65 millones a nivel global desde su lanzamiento a principios de marzo de 2017.

La cifra es, no obstante, un 20 % inferior a las ventas de un año antes, una disminución que Nintendo atribuyó a la falta del filón de Animal Crossing y a la carestía de semiconductores y otros componentes clave en la producción de consolas, también por las interrupciones en las cadenas de suministro, que viene impactando a numerosos fabricantes en todo el mundo.

Sus ventas de software sí mejoraron en 2021, con un crecimiento del 1,8 % hasta un récord de 235,07 millones de copias. La empresa ha comercializado en total 822,18 millones de unidades de juegos.

Contribuyeron la salida de títulos de enorme fidelidad entre sus aficionados como los “remakes” “Pokémon Diamante Brillante” y “Pokémon Perla Reluciente” (14,65 millones de copias vendidas en conjunto), “Leyendas Pokémon: Arceus”, que ha vendido 12,64 millones o “Mario Party Superstars” (6,88 millones de unidades).

Juegos de enorme popularidad, como los dos más vendidas hasta la fecha para Switch, “Mario Kart 8 Deluxe” y el mencionado “Animal Crossing: New Horizons”, siguieron con fuelle. Vendieron el ejercicio anterior 9,94 millones y 6,01 millones de copias, con lo que acumulan ya 45,33 millones y 38,64 millones, respectivamente.

En lo que respecta a las ventas digitales de Nintendo en el período, crecieron un 4,5 % interanual, hasta 359.600 millones de yenes (2.610 millones de euros).

PREVISIONES PESIMISTAS

Nintendo intentará mantener la rentabilidad y atractivo de Switch con lanzamientos como el de “Nintendo Switch Sports” en abril, el de “Xenoblade 3” previsto para julio y el de “Splatoon 3” en septiembre, así como el de las nuevas entregas de Pokémon, “Pokémon Escarlata” y “Pokémon Púrpura”, para la última parte de este 2022.

Sin embargo, los persistentes problemas de suministro y su potencial impacto en la producción llevaron a la compañía a publicar unas previsiones pesimistas para el ejercicio en curso, que arrancó el pasado 1 de abril y se prolongará hasta el 31 de marzo de 2023.

La empresa espera que su beneficio neto se reduzca en ese período un 28,8 %, hasta 340.000 millones de yenes (2.470 millones de euros), y que su ganancia operativa disminuya un 15,6 %, hasta 500.00 millones de yenes (3.630 millones de euros).

También vaticina una reducción de su facturación del 5,6 %, hasta 1,6 billones de yenes (11.625 millones de euros).

Nintendo fue una de las compañías que logró sortear hoy un día de pérdidas en la bolsa de Tokio, donde sus acciones cerraron un 0,24 % al alza una hora antes de presentar su informe financiero.