El economista resaltó que los bodegones “tienen que empezar a competir con la industria nacional, pero cumplir las mismas condiciones y requisitos de los productos locales”

El analista económico y político, Tomás Socías López, señaló que la publicación del Decreto No. 4.604 de fecha 1° de mayo de 2021, mediante el cual se establecen nuevas condiciones para la Exoneración de Impuestos de Importación “es una medida por fin, positiva y beneficiosa para el país, de impulso para la elevación de la producción nacional, y es un paso adelante en beneficio de lo venezolano, lo hecho en Venezuela para el fortalecimiento de nuestro verdadero nacionalismo y de las fábricas del país que al producir son las bases de la verdadera democracia.”

Añadió Socías que el decreto que también abarca el Impuesto al Valor Agregado y la Tasa por Determinación del Régimen Aduanero, aplicado a productos terminados y sectores particulares, “es además positivo porque en él se reestructuran los aranceles de un grupo grande de productos que entraban al país libremente, poniendo lapsos donde se pierde la exoneración si no se acreditan los mismos debidamente”.

Sin embargo, -explicó- “la medida resulta insuficiente por cuanto no se ajustan los aranceles a todos los productos y se prorroga el mismo por un lapso de 30 días, dando posibilidad de extender más el proceso de exoneración de importaciones que ha sido tan dañino para la industria nacional, que es la verdadera generadora del empleo y calidad de vida del venezolano”.

El analista especializado en las políticas del Ejecutivo, ha reiterado que “a todo producto terminado, debe exigírsele lo mismo que al producto nacional, como el registro sanitario, texto en español y pago de los aranceles”.

“Los bodegones, -puntualizó-, como muchos comercios y locales establecidos que venden productos terminados, han contribuido al impulso económico incluso en medio de la pandemia, pero como las reglas deben de ser iguales, -agregó-, tienen que competir con la industria nacional y cumplir las mismas condiciones y requisitos de los productos locales”.

Socías López lamentó que “solo en el sector de producción de chocolate venezolano, considerado de los mejores del mundo, la industria nacional genera más de 10 mil empleos directos, cerca de 20 mil empleos agrícolas en los campos y más de 100 mil puestos indirectos, pero el chocolate importado resulta más económico por no pagar aranceles”

Especificó que “en estas mismas condiciones hay más de 50 productos de alimentos, 100 farmacéuticos, 90 electrónicos, 40 de usos del hogar, también en sectores como textiles, calzado y productos de uso personal”.

En general, -enfatizó-, “ascienden a unos 50 renglones prioritarios y más de 300 no prioritarios que no pueden competir con la avalancha de productos importados que gozan del beneficio de la exoneración aduanera”.