La compañía china atribuyó estos resultados a que “mantuvo su foco en la infraestructura de las tecnologías de la información y comunicación y en los dispositivos inteligentes”

El gigante chino de las telecomunicaciones Huawei anunció este lunes que su facturación aumentó 39% interanual durante el primer trimestre de 2019 pese a haber recibido acusaciones de espionaje e infracciones de ciberseguridad durante los últimos meses.

En un comunicado publicado en su página web, la compañía, que no cotiza en bolsa, apuntó que su margen de beneficio neto se situó en torno a 8%, “ligeramente superior al del mismo período del año pasado”.

En los primeros tres meses de este año, Huawei vendió 59 millones de teléfonos inteligentes.

La directora financiera de Huawei, Meng Wanzhou, al ser liberada tras su detención en Canadá / Foto: EFE

El documento no hace mención alguna a las acusaciones ni a su impacto en sus cifras de negocio y asegura que su alza en los ingresos hasta marzo se debe a que “mantuvo su foco en la infraestructura de las tecnologías de la información y comunicación y en los dispositivos inteligentes”.

Además, la compañía se congratula por “haber impulsado la eficiencia y la calidad de sus operaciones” y se muestra optimista ante las “oportunidades de crecimiento sin precedentes” para su segmento de teleoperadoras ya que “2019 será un año de despliegue a gran escala del 5G (redes de quinta generación) en todo el mundo”.

Avanzan los contratos de 5G

La firma explicó que, a finales de marzo, había firmado ya 40 contratos comerciales de 5G con “operadoras líderes a nivel global” y ha vendido más de 70.000 estaciones base 5G “a mercados de todo el mundo”.

Huawei se encuentra desde hace meses en el ojo del huracán, especialmente tras la detención en Canadá -a petición de Estados Unidos- de la directora financiera de la compañía, Meng Wanzhou.

Aunque desde mediados de diciembre Meng disfruta de libertad bajo fianza, la ejecutiva continúa en Canadá, donde fue arrestada a petición de Estados Unidos por una supuesta violación de las sanciones impuestas por Washington a Irán.