“El origen de la actual catástrofe venezolana no radica primariamente en las sanciones, sino en las acciones, políticas y hechos generados por un modelo económico y una forma de gobernar que resultaron ser un auténtico fraude”, enfatizó

El economista José Guerra, diputado de la Asamblea Nacional (AN) de 2015, fue citado a comparecer ante el Parlamento electo en 2020 como parte de las investigaciones sobre la gestión legislativa entre 2025-2020. El objeto de la comisión son “Las Acciones Perpetradas contra la República por la Directiva y Miembros de la Asamblea Nacional del Periodo 2016-2021”.

Guerra respondió que fue citado por la comisión especial que investiga este caso, pero que prefirió responder con un comunicado: “Mi comparecencia ante el país, que es más importante y fundamental”.

“El daño fundamental perpetrado a Venezuela reside en el intento de Hugo Chávez y Nicolás Maduro de instaurar un modelo económico y político decrépito llamado socialismo del siglo XXI, que ha causado la ruina de Venezuela, al despilfarrar tal vez la última bonanza petrolera de Venezuela, transformando la riqueza en pobreza para el pueblo venezolano y la pobreza en riqueza para los usufructuarios del poder y sus comanditarios. Ese es el asunto fundamental que debe ser investigado y del cual muchos de los hoy diputados son responsables directos”, expresó.

“¿Dónde estaban ellos cuando Chávez llevó al país a aquella vorágine de expropiaciones y confiscaciones de empresas productivas y rentables, hoy convertidas en escombros? ¿Dónde estaban ellos cuando se desguazó a PDVSA para transformarla en la caja chica del PSUV? ¿Dónde estaban ellos cuando Chávez endeudó a Venezuela masivamente entre 2007 y 2012, deuda que ahora es impagable?”, interrogó.

El economista refirió que entre 1999 y 2016 “Venezuela recibió por exportaciones petroleras la respetable cantidad de US$ 917.491 millones, a razón de US$ 53.970 millones cada año y entre 1998 y 2013, la deuda externa financiera (excluyendo al Fondo Chino y la deuda comercial) saltó de US$ 28.317 millones a US$ 91.223 millones, a pesar de haber contado Venezuela con los mayores precios petroleros de su historia”. Reafirmó que “dinero hubo y de sobra, hasta para regalar a otros países. Ello sugiere que el origen de la actual catástrofe venezolana no radica primariamente en las sanciones, sino en las acciones, políticas y hechos generados por un modelo económico y una forma de gobernar que resultaron ser un auténtico fraude”.