El crecimiento de Venezuela podría ubicarse por encima del 10% para finales de 2022, con una moderación en 2023 y los años siguientes, lo que dependerá del manejo estratégico en las políticas de Estado, según la proyección de Bank of America.

Sebastián Rondeau, economista de Bank of America (BofA), dijo que el alza de los precios del petróleo a nivel global y una moderación en los controles han sido determinantes para aliviar a la economía.

“Hay algunos signos de maduración del Gobierno (venezolano) en materia económica”, señaló el analista. Superado el ciclo hiperinflacionario a principios de este año, Venezuela nuevamente presenta una variación mensual de precios al consumidor de un dígito.

“Estamos viendo finalmente una recuperación en el margen de la producción de petróleo y las exportaciones. Hay algún afloje de las restricciones para las exportaciones de petróleo para Europa”, dijo a propósito de la reciente flexibilización de algunas sanciones por parte de Estados Unidos hacia la industria petrolera venezolana.

Y es que PDVSA, con un promedio de exportación de 487.000 barriles de crudo diarios durante el mes de junio, ha sido una pieza de alivio en medio de las restricciones impuestas a Rusia para la colocación de su combustible, tras la guerra en Ucrania.

“Con esta recuperación del petróleo y algunas señales de pragmatismo vamos a tener un rebote de la actividad económica en 2022, después de una caída muy fuerte durante años; el primer pequeño rebote luego de muchos años de caída abrupta de la actividad económica”, explicó el economista.