A consideración del Consejo Nacional del Comercio y los Servicios en Venezuela, Consecomercio, es necesaria la eliminación de estas máquinas por que implican un gasto exagerado para las empresas. Además, en muchos casos, no son operativas a consecuencia de los problemas de conectividad en algunas zonas del país

Para el presidente de Consecomercio, Felipe Capozzolo, es necesario la derogación de la providencia del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat), que exige a los comerciantes tener máquinas fiscales para registrar adecuadamente el cobro de impuestos.

“Para la implementación de las máquinas fiscales se necesita una inversión de aproximadamente 1.500 dólares, más la instalación de los puntos de ventas. Esta situación pone en jaque al sector comercio que apenas tienen recursos para mantenerse a flote”, indicó Capozzolo.

Foto: Ernesto García // Contrapunto.

El nuevo presidente del consejo que agrupa al gremio comercial del país enfatizó que la exigencia no promueve la desobediencia fiscal, pues consideran que el pago de los tributos es una fuente necesaria de ingresos para la nación.

Queremos aclarar que Consecomercio está en total acuerdo con el pago de impuestos ya que sabemos que la recaudación tributaria es de suma importancia para el desarrollo del país”, recalcó.

Capozzolo también hizo referencia a los datos publicados por el Banco Central de Venezuela (BCV). “Las cifras del BCV revelan una contracción del sector económico del 75%, datos que pueden seguir creciendo si siguen imponiendo normas que van en contra del crecimiento de sector”.

Foto: Ernesto García // Contrapunto.

Por ultimo, el representante de los comerciantes agregó que desde la organización están abiertos a trabajar conjuntamente con el ente recaudador para idear mecanismo que beneficien al gremio.

“Queremos establecer una agenda para trabajar con el Seniat para ayudar a los comerciantes con la adquisición de las maquinas o buscar la modernización de los mecanismos para pagar los impuestos”, concluyó.