Desde la CBST sostienen que la solución a la crisis no pasa solo por aumentos de salarios ni convenciones colectivas, mientras que desde Únete consideran que la única vía para salir de la crisis es cambiar el modelo económico

Dos grandes planteamientos se hacen desde distintas organizaciones de trabajadores para hacer frente a la hiperinflación que golpea al país. Por un lado, creen que la solución pasa indiscutiblemente por un cambio de gobierno y, por el otro, apuntan a incrementar los controles sobre los precios y las empresas.

En entrevista con Contrapunto, el coordinador nacional de la Unión Nacional de Trabajadores (Únete) y de la Federación Nacional de Trabajadores del Sector Público (Fentrasep), Servando Carbone, planteó como eje transversal el tema del salario.

“El régimen ha ejercido una política de dominación de la clase trabajadora para que tenga necesidades. Es una política de control sobre el salario (…) el régimen lanza su política de ayudas, de bonos, de Clap, tratando de que los trabajadores, producto de este problema de inflación, acudan a él, sean esclavos del siglo XXI”, dijo.

Desde su experiencia como dirigente, recordó que antes las convenciones colectivas compensaban el ingreso, pero ahora hay “un salario malo y no tienes convenciones colectivas, solo los beneficios que impone el régimen como le da la gana”.

Carbone también resaltó la importancia de atraer a los trabajadores que han dejado el país. Foto: Únete.

En este sentido, afirmó que “la solución pasa indiscutiblemente por un cambio de gobierno”, porque “el tema va más allá de lo económico”. “Estamos en una crisis inducida por el mismo régimen y la única forma es cambiar absolutamente el modelo económico y para que eso ocurra tiene que haber un cambio de régimen”, reiteró.

El coordinador nacional de Únete explicó que luego que se dé este cambio lo primero que tiene que sincerarse es la relación gobierno/empresa/trabajador, que es lo que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) denomina tripartismo.

“Si nos ponemos de acuerdo, podemos acordar primero cuál es el ingreso verdadero de los trabajadores ante un efecto inflacionario y, luego, habrá que tomar algunas medidas”, dijo.

Asimismo, para Carbone otros temas fundamentales son rescatar el trabajo ante las renuncias que se han incrementado en los últimos años, incentivar la producción y llamar a todos los compañeros profesionales que se han ido porque “los necesitamos”.

“El cambio de gobierno no es porque a mi me de la gana (…) El gobierno sigue fijando el salario como quiere y nos sigue persiguiendo, hostigando, no hay reuniones de tripartismo. Entonces, ¿cómo se hace ante un régimen que hace lo que le da la gana y además afecta a mi familia?”, finalizó.

Restablecer el poder adquisitivo

Por su parte, Froilán Barrios, secretario general del Movimiento Laborista de Venezuela e integrante del Frente Autónomo de Defensa del Empleo, el Salario y el Sindicato (Fadess) señaló que en los últimos 20 años se ha dado un proceso de regresión en el mundo laboral y esa situación de deterioro se agravó “con el paquete económico de agosto de 2018 cuando se implementó el Bolívar Soberano”.

Comparte la misma posición de Únete sobre la necesidad del cambio de gobierno, porque “el concepto que tiene Nicolás Maduro del trabajo es que es una especie de prestación del servicio del trabajador agradeciendo a una revolución que le da supuestamente la caja Clap o cualquier prestación del estado”.

Barrios llama a recuperar el aparato productivo para que se produzca más y se importe menos. Foto: Web.

“Evidentemente como no va a cambiar, va a requerir que haya un cambio de gobierno pero también se debe decir qué cosas hacer para que la situación cambie”, manifestó.

De acuerdo con Barrios estas son las medidas que tiene que tiene que tomar un gobierno que realmente pretenda restablecer la condición de vida de los trabajadores:

  • Apuntar a restablecer el poder adquisitivo y para ello tiene que frenar la inflación.
  • Reinvertir en la industria nacional: que el gobierno nacional suministre divisas al mercado para que reflote de nuevo la industria nacional y se produzca más de lo que se importa.
  • Reorientar el presupuesto (gasto público) y eso significa revisar el gasto armamentista.
  • Reducción drástica del aparato público, porque los ministerios se han multiplicado.
  • Restablecer las relaciones laborales con los sindicatos públicos y privados.
  • Que exista un Banco Central que tenga una autonomía y pueda establecer políticas monetarias que sean creíbles.
  • Restablecer de nuevo la cultura del trabajo, la credibilidad en lo que es el salario, lo que es el respeto, sobre todo en el sector público, donde la persecución ideológica es una constante.

“Entre tanto, reina la incertidumbre porque tenemos dos presidentes, dos parlamentos, dos fiscales, dos tribunales supremos, solo falta otro CNE para que tengamos dos Estados paralelos completos”, afirmó Barrios.

“Soluciones de Guerra” y revisión a las empresas ocupadas

La semana pasada, el presidente de la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores de la Ciudad, Campo y Pesca de Venezuela (CBST), Wills Rangel, aseveró que “no es solo con convenciones colectivas ni aumentos salariales que vamos a resolver la situación de hiperinflación”.

Durante una rueda de prensa, explicó que se tienen que “buscar beneficios integrales donde se vea reflejada toda la familia del trabajador”.

“Estamos en una situación estratégicamente difícil por lo tanto no nos vamos a presentar con soluciones para las condiciones normales, vamos a presentarnos con soluciones de guerra”, explicó.

Por otro lado, Franklin Rondón, presidente de Fentrasep, informó que el jueves de la semana pasada comenzó el congreso constituyente de los trabajadores de la administración pública.

En entrevista con Contrapunto, detalló que la agenda contempla cinco aspectos fundamentales: “producción y productividad, la transformación del Estado, la defensa integral de la patria, la seguridad social y derechos laborales y la organización formativa y política de la clase trabajadora”.

Sobre el primer punto agregó que acordaron una revisión de las empresas ocupadas por el Estado.

“El compromiso de la clase trabajadora es elevar la producción y productividad por sobre todas las cosas pero también garantizarles a estas empresas lo que es la asistencia técnica, estímulos desde el punto de vista de pago de impuestos y tasas impositivas, aspectos relacionados con la distribución, la comercialización y que los trabajadores realmente asuman el control”, expresó.

Rondón plantea un relanzamiento de la Sundde. Foto: AVN.

Asimismo, mencionó la necesidad de refundar o estructurar un nuevo instrumento de control de precios, que pasa por darle un reimpulso la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde).

Así como reimpulsar los Consejos Productivos de Trabajadores (CPT) para desarrollar una política agroindustrial en coordinación con las instituciones competentes.

Otra de las propuestas para la transformación del Estado es solicitar la creación de una oficina rectora de talento y gestión humana, que esté adscrita a la presidencia o vicepresidencia.

También, proponen que se implemente una nueva modalidad y salarios en la administración publica, para que no necesariamente sean 40 horas semanales.

“Estamos planteando la posibilidad de que se apliquen horarios mixtos, no necesariamente uno de 40 horas, puede ser solo horario en la mañana, en la tarde, alternado en los días de la semana, que los trabajadores puedan disfrutar un tiempo para el estudio, la recreación, lo productivo”, indicó.

El congreso durará un mes y las propuestas se recogerán en un informe que se elevará a la Vicepresidencia Social, la Vicepresidencia Ejecutiva, el Ministerio para el Proceso Social del Trabajo, entre otras.