La incorporación de nuevos billetes en 2019 alivió un poco la incertidumbre por conseguir dinero, pero regresaron las frecuentes visitas al banco para costear los pequeños gastos del día a día. 

Nuevamente conseguir efectivo se convirtió en una proeza para los venezolanos, quienes este año vuelven a padecer el suplicio de buscar bolívares para los gastos mínimos.

Lo que pareció aliviarse con la incorporación de tres nuevos billetes en el cono monetario, en junio de 2019, hoy vuelve a la lista de preocupaciones diarias de los venezolanos.

La falta de efectivo fue uno de los principales problemas de los venezolanos en 2019, que se logró minimizar tras la emisión de billetes de 10.000, 20.000 y 50.000 bolívares, montos lejanos de las denominaciones máximas que mantenía el cono monetario hasta entonces, cuando el billete de mayor denominación era el de 500 bolívares.

Foto: AFP

La medida de junio del año pasado buscaba “complementar y optimizar el cono monetario”, con el objetivo de “hacer más eficiente el sistema de pagos y facilitar las transacciones comerciales”, según el Banco Central de Venezuela, y de alguna manera lo logró, pues con un salario mínimo que se mantuvo en 40.000 bolívares hasta septiembre de 2019; y entre octubre y noviembre se ubicó en 150.000 bolívares, la cantidad de efectivo que ofrecía el banco, de hasta 50.000 bolívares diarios, servía para cubrir los gastos más esenciales del día a día, como el pasaje, aunque el problema era el vuelto.

Pero hoy en día la realidad es otra, pues con la inflación las tarifas de transporte se llevaron por delante el valor de los nuevos billetes, al tiempo que los bancos restringieron el retiro de efectivo en las taquillas.

Foto: AVN

Por ejemplo, el banco Mercantil solo ofrece 10.000 bolívares diarios por taquilla, y los cajeros automáticos dispensan escasos 3.000 bolívares diarios, para lo que se pueden invertir hasta 40 minutos en cola.

Banesco, por su parte, ofrece a sus clientes la posibilidad de retirar 50.000 bolívares en sus taquillas solo una vez a la semana, y hasta 30.000 bolívares diarios por cajero automático, en caso de que disponga del dinero.

En contraste, las tarifas de pasaje, al menos en la ciudad de Caracas, van desde los 3.500 bolívares y en algunos casos superan los 10.000 bolívares, dependiendo de la ruta.

Para dirigirse a su lugar de trabajo, una persona cuyo pasaje sea igual a 10.000 bolívares no tiene posibilidad de cubrir su gasto de transporte con una visita al banco a la semana.

Foto: Yahimi Pacheco

Los billetes

En Venezuela, los billetes pierden valor cada vez más rápido. En agosto de 2018, tuvo lugar una reconversión monetaria en la que se suprimieron cinco ceros al bolívar. En ese momento, se cambió el cono monetario por piezas de 2, 5, 10, 20, 50, 100, 200 y 500, de los que solo permanecen en circulación los billetes de 200 y 500.

Poco a poco, la colectividad va desechando los billetes a medida que pierden valor, y recientemente le tocó el turno a la pieza de 100 bolívares, que todavía es entregada en algunas taquillas bancarias y cajeros automáticos, pero desde hace meses es rechazada por las personas y se limita su recepción a servicios oficiales como el Metro de Caracas.

Lo mismo comienza a suceder con el billete de 200 bolívares, pero por ahora solo en algunos sectores.