El economista Manuel Sutherland analizó el reciente alivio de sanciones financieras contra Venezuela y destacó que el desbloqueo de fondos y flujos financieros resulta más significativo que las licencias petroleras individuales otorgadas previamente.
Según el experto, estas medidas representan un cambio drástico en la política que Washington mantiene desde 2019. Sin embargo, advierte que «la administración del Tesoro norteamericano impone una vigilancia rigurosa sobre los recursos para garantizar su correcta fiscalización y transparencia».
«El alivio beneficia al Banco Central de Venezuela y a entidades como el Banco de Venezuela, banco digital de los trabajadores y el Banco del Tesoro. También se contempla beneficiar a funcionarios públicos», indicoó el economista.
Gracias a esto, las «transferencias internacionales serán más directas, rápidas y económicas al eliminar intermediarios innecesarios. Este paso agilizará procesos críticos de importación y exportación que permanecían detenidos, ayudando a enfrentar la gravísima crisis económica y salarial que padece la nación».
Según el analista económico, indicó que estas «licencias contemplan el permiso de la OFAC para que las entidades venezolanas mencionadas, puedan hacer cosas como»:
- Mantenimiento y cierre de cuentas bancarias.
- Transferencias de fondos, transferencias bancarias (wire) y operaciones ACH.
- Emisión y uso de tarjetas de pago (débito/prepago) y billeteras digitales.
- Pagos de nómina, pensiones y beneficios laborales.
- Operaciones con valores e inversiones.
«A pesar de la apertura, existen prohibiciones estrictas, como lo ha explicado el especialista Fernando Fernández (IESA)»:
- No se autoriza el desbloqueo de ninguna propiedad que haya sido bloqueada previamente bajo las regulaciones del 31 CFR capítulo V.
- No se permiten transacciones que estén prohibidas por otras partes de las Regulaciones de Sanciones a Venezuela (VSR) sin una autorización separada.






