La industria avícola en Venezuela registró una recuperación sostenida, posicionándose como el principal soporte de la seguridad alimentaria del país. Durante el año 2025, la producción nacional de carne de pollo alcanzó las 824.825 toneladas, lo que representa un incremento del 50,41%, mientras que la producción de huevos superó los 12,6 millones de cajas, reflejando un crecimiento del 0,82%, reseñó nota de prensa.
Esta evolución productiva ha permitido que el sector cubra aproximadamente el 68% del consumo de proteína animal en el territorio nacional, además de generar más de 600.000 empleos, entre directos e indirectos. Según Francisco Tagliapietra, presidente de la Federación Nacional de Avicultura de Venezuela (Fenavi), el panorama actual es de crecimiento constante.
“Hoy la avicultura venezolana está en capacidad de abastecer la mayor parte del consumo nacional de proteína accesible y seguir creciendo. Hemos visto una recuperación consistente en producción y productividad que nos permite hablar de expansión en los próximos años”, afirmó Tagliapietra.
Consumo interno y proyecciones de exportación
En la actualidad, el consumo per cápita en Venezuela se sitúa en 29 kilogramos de pollo y 160 huevos anuales. Basándose en estas cifras, el sector proyecta para el año 2029 un crecimiento adicional de hasta el 57% en carne de pollo y un 58% en la producción de huevos.
Este impulso está vinculado a la capacidad instalada del país, la cual no solo apunta al mercado interno, sino también a la exportación hacia el Caribe y otras latitudes. El representante de Fenavi detalló que Venezuela posee el potencial para movilizar anualmente hasta 400.000 toneladas de pollo y 150.000 cajas de huevos hacia el exterior.
“Venezuela tiene capacidad instalada para producir más y exportar. (…) pero eso requiere avanzar en condiciones sanitarias, logísticas y regulatorias”, explicó el directivo.
El contexto de apertura económica, influenciado por el levantamiento parcial de sanciones y el restablecimiento de relaciones con Estados Unidos, ha generado expectativas favorables respecto al acceso a insumos, financiamiento y nuevos mercados.
A pesar del balance positivo, el sector identifica retos estructurales que condicionan su pleno desarrollo. Entre las limitaciones persistentes se encuentran las deficiencias en logística, el ámbito tributario y la calidad de los servicios básicos, factores que inciden directamente en la importación de insumos y en la operatividad de las empresas.
Para abordar estos temas, la industria se reunirá del 6 al 9 de mayo en el Hotel Eurobuilding para celebrar el XII Congreso Nacional de Avicultura. El evento contará con más de 80 conferencias enfocadas en bioseguridad e innovación tecnológica.
“El congreso es una oportunidad para alinear al sector en torno a los grandes desafíos: bioseguridad, innovación, eficiencia productiva y apertura a mercados internacionales. La avicultura puede ser un motor de crecimiento económico si se crean las condiciones adecuadas”, concluyó el presidente de Fenavi.






