Productores de cacao de la zona de Barlovento, en el estado Miranda, exigen al Estado venezolano y a las empresas privadas pagar precios justos para la producción del fruto. Luciano Mejías, productor de la comunidad El Milano y miembro de la Asociación de Productores de Cacao de Venezuela (ASOPROCAVE), denunció la crisis que atraviesa el sector agrícola local debido a la disparidad entre los costos de producción y los precios de compra fijados por el mercado interno.
Según datos ofrecidos por Mejías, a través de la cuenta de Instagram de la plataforma Corrientes Comunes, el costo de producción mínimo del cacao no fermentado (F2) se ubica alrededor de los cinco dólares mientras el costo requerido para proyectar la producción del cacao fermentado (F1) es de 6,50 dólares el kilo, mientras que los intermediarios y las empresas lo adquieren a un rango de entre 1,80 y 2,20 dólares.
El vocero explicó que las recientes alzas reflejadas en las bolsas de Londres y Nueva York, que rondan alrededor de los 4,50 dólares, corresponden al comportamiento comercial del cacao ordinario de origen africano. Asimismo, señaló que el cacao venezolano posee una «dinámica distinta y de mayor calidad» que no se ve recompensada ni protegida por los mecanismos de intermediación vigentes del país.
«Nosotros somos empresarios del campo y, lamentándolo mucho, los precios actuales están destruyendo la economía del productor», dijo Mejías «Nosotros somos las únicas personas en el mundo que, como empresarios, subsidiamos a los que necesitan la materia prima» agregó.
El productor advirtió quede no asumirse una revisión institucional y empresarial de las cadenas de pago que permita a las familias campesinas vivir del sustento de su trabajo, los productores se verán obligados a abandonar la tierra o a sustituir el cultivo del cacao por otros rubros agrícolas que resulten rentables





