El extremo francés del Paris Saint-Germain (PSG), Ousmane Dembélé, fue distinguido este lunes con el trofeo UNFP al mejor jugador de la Ligue 1. A sus 28 años, el internacional galo revalida este galardón por segundo año consecutivo, un reconocimiento otorgado por sus propios compañeros de profesión que lo sitúa como la figura central del fútbol francés actual.
A pesar de haber lidiado con desafíos físicos durante el inicio de la campaña, el atacante logró mantener una alta productividad sobre el terreno de juego. En los 20 partidos que disputó, registró una marca de 10 goles y 6 asistencias, consolidándose como la pieza angular del esquema ofensivo tras la reciente reestructuración de la plantilla parisina.
Reconocimiento individual y colectivo
Durante la ceremonia de entrega, Dembélé no solo recibió el premio principal de la liga, sino que también fue galardonado con el trofeo al mejor gol de la temporada, tras una definición frente al Lille. Este doblete de distinciones permite al futbolista igualar hitos históricos alcanzados por otras figuras de la competición en el pasado.
En su intervención, el extremo enfatizó que sus logros individuales son el resultado del trabajo colectivo realizado por el equipo. Cabe destacar que el futbolista ostenta actualmente el estatus de Balón de Oro, lo que refuerza su posición como referencia mundial en el deporte.
Valor de mercado y futuro deportivo
Más allá de su rendimiento estadístico, Dembélé lidera el ranking financiero de la Ligue 1 con un valor de mercado estimado en 100 millones de euros. El impacto del jugador en la estructura del PSG se encuentra respaldado por un compromiso contractual de larga duración.
Con un contrato vigente hasta 2028, la institución parisina asegura la continuidad de quien es considerado su activo más determinante, garantizando así la permanencia de su principal estrella en el proyecto deportivo para las próximas temporadas.
Con información de Líder





