El equipo que viste el tricolor tomó la decisión de entrenar en la Plaza del Rectorado como señal de protesta, una acción que ya había sido usada antes por el Club de Rugby de la Universidad Metropolitana en 2016, durante un periodo de racionamiento energético en Venezuela.

Este semana, el Club de Rugby de la Universidad Central de Venezuela (UCVRFC) inició una protesta en la Plaza del Rectorado de la casa de estudios, ya que desde hace más de un año se les negó el espacio de entrenamiento en el estadio Olímpico, donde actualmente se desarrolla la liga de primera División de Fútbol Venezolano y es sede de La Vinotinto para las eliminatorias del mundial de Qatar 2022.

En ese sentido, el actual capitán de los arlequines de la UCV, Rómulo Cobos, denunció en Contrapunto que esto ocurrió en el 2018, cuando fue remodelado el estadio Olímpico con ayuda de la Fundación Universidad Central de Venezuela (Fundación UCV), los clubes profesionales de fútbol, Deportivo La Guaira, Metropolitanos FC, Universidad Central de Venezuela FC y Caracas Fútbol Club.

“Con los equipos profesionales se acordó con la Dirección de Deporte las selecciones que hacen vida en el estadio como Rugby, atletismo y porrismo, iban a tener de seis a ocho horas a la semana divididas entre las tres disciplinas para entrenar. Fue cuando nos dieron la cancha de Sierra Maestre, la cual no tiene condiciones ni seguridad para ser usada”, dijo Cobos.

Además de eso, afirmó que esa medida fue planteada por parte de la UCV como “temporal”, debido a los trabajos de mantenimiento al estadio, incluso se les habría cedido uno de los camerinos para ser uso exclusivo de la selección de Rugby .

Al poco tiempo de estos hechos, se les prometió que la cancha de Sierra Maestra sería acondicionada para que sea usada por las representaciones deportivas de la UCV. “Si se hizo, pero para el equipo de fútbol, no para rugby”, ya que el brocal sería un problema para el desempeño de este deporte.

La seguridad

Para el club de rugby no solo su denuncia es asociada las condiciones de la cancha de Sierra Maestre, la cual nunca utilizaron por sus condiciones en el brocal, sino que también sería “un tema de seguridad”, ya que sus entrenamientos estaban planificados de seis de la tarde a ocho de la noche, un horario “complicado”, debido a la situación de seguridad que vive Venezuela.

“Lo más que hizo la universidad fue acompañarnos a entrenar cuatro vigilantes y dos perros”, aseveró tajantemente.

Durante la pandemia el equipo volvió a entrenar en las canchas del complejo deportivo La Guacamaya en Las Mercedes, ya que el Deportivo La Guaira que hacía vida en ese lugar les había cedido un espacio para entrar, pero luego el equipo de La Guaira dejó de entrenar a en ese lugar para que llegará el club de fútbol de la UCV. Desde ese momento no han recibido respuestas para poder entrar en ese lugar.

“Hemos tenido que pagar de nuestro bolsillo para entrenar”, sentenció el capitán de la UCV.

Toda esta situación llevó a que el club tomara como decisión entrenar en la Plaza del Rectorado como señal de protesta, una acción que ya había sido usada antes por el Club de Rugby de la Universidad Metropolitana en 2016, durante un periodo de racionamiento energético en Venezuela.