El extremo del Cádiz tuvo un partido consagratorio tanto en goles como en juego y anotó el gol más rápido de Venezuela en torneos oficiales

Comenzaba la Copa América y Darwin Machís lo hacía desde el banquillo: una mala actuación en un amistoso contra México lo relegaba de la oncena titular.

En su lugar el crack de la MLS, Jefferson Savarino ingresaba en el debut vinotinto ante Perú, pero el exfutbolista del Zulia FC no tuvo el rendimiento esperado, por lo que el de Tucupita iba a asentarse en el 11 ante Brasil.

Contra “La Canarinha”, Venezuela jugó a otra cosa y Machís debió sacrificarse junto a todo el equipo para mantener intacto tanto el marcador como el esquema de Rafael Dudamel.

Llegaba el día de Bolivia: Venezuela debía ganar o ganar y dar un paso adelante ante las críticas de los analistas sin memoria, de aquellos que olvidan fácil la corta historia de nuestra Selección Nacional.

En ese once ingresó Darwin Machís a llenar de desbordes a la retaguardia boliviana y a demostrar porqué se convirtió en la pieza clave del Cádiz de la segunda división española. Al hijo ilustre de Tucupita no le pesaría la responsabilidad.

A los 72 segundos de partido, Darwin Machís anotó un golazo, de esos que se quedan grabados en la selecta memoria de la fanaticada vinotinto, y además logró convertir el gol más rápido de la historia en partidos oficiales para Venezuela. El registro anterior lo tenía Ruberth Morán en eliminatorias mundialistas ante Paraguay en 2001.

Cabe destacar que el gol más rápido de la Vinotinto en la historia de juegos no oficiales lo sigue teniendo “El Torito” Cristian Casseres desde 2003, cuando a los 15 segundos le anotó al seleccionado de Trinidad y Tobago en el estadio Hasely Crawford de Puerto España.

Además del gol tempranero de Machís, el extremo aumentó la cuenta para Venezuela y tuvo una ocasión de tijera que por poco se convierte su actuación en un hat trick.

El de Tucupita fue finalmente elegido como MVP del partido ante Bolivia y confirmó su gran momento con una actuación consagratoria, afianzándose y demostrando con fútbol que no debe salir más nunca del once titular.