El caraqueño elaboró una gramática de las maracas: “5 movimientos son la clave” y tradujo este instrumento a un lenguaje universal. Con varias nominaciones a los Pepsi Music, también celebra el lanzamiento del disco King Mangoberry: Music of Ricardo Lorenz

Manuel se llama, realmente, maracas. Rangel es su apellido, pero podría ser “maraquero” y lograría retratarlo. ¿Cómo menea las maracas Manuel Rangel? Con el método que convirtió en manual, y con el cual intenta que este instrumento no sea solo algo que se toca de oído o por la tradición oral o visual.

Aprender a tocar maracas es “igual que cualquier instrumento”, se necesita dedicación, tiempo y constancia, señala Rangel en entrevista con contrapunto.com vía Zoom, a propósito de las nominaciones para los premios Pepsi Music y de su participación en el disco King Mangoberry: Music of Ricardo Lorenz, lanzado por el sello Blue Griffin Records.

-¿Le molesta que le digan maraquero?

-No, vale. Para nada.

-Pero se presta para el chiste.

-Siempre. Las maracas se prestan para cualquier otro tipo de pensamiento.

Formado como guitarrista clásico, Rangel enfatiza que las maracas son “un instrumento complejo de aprender, de dominar, de entender”. Se necesita coordinación e independencia de los dedos, describe. “Darle una orden distinta a cada brazo es complejo”.

Dependiendo de la dedicación se puede aprender a tocar maracas “en una semana” o en un año. “Todo depende de la persona y de las actividades que tenga”. Si todos los días se estudia un poco puede haber resultados en un mes, calcula.

“Propongo una gramática que permita conocer absolutamente toda la técnica del instrumento sin divorciarlo de lo tradicional”, destaca.

Este maraquero sigue abriéndose camino.