La bella actriz lidera -con su compañera en las tablas, Sonia Villamizar- la obra Dramas y caballeros, que se presenta en el Teatro Trasnocho los días miércoles y jueves a las 7:00 pm. La esposa y la amante coinciden en el escenario

María Antonieta Duque es bella, pero su buena vibra es aún mejor que sus 49 años, 54 kilos y figura de andamio. Lo de ser “la otra” le ha tocado solo en la otra vida, en la vida de sus personajes, porque ha estado casada dos veces –largos matrimonios- y sigue apostando por las buenas relaciones en las que la gente se compromete sin ver a los lados.

Una nueva temporada de Dramas y caballeros, obra escrita por el actor y escritor Luis Fernández, monta otra vez sobre las tablas a Duque con su amiga Sonia Villamizar. Los días miércoles y jueves, en el Teatro Trasnocho, las dos muestran las miserias y las virtudes de ser esposa y de ser amante.

“Este es un libreto universal”, afirma Duque en entrevista con Contrapunto, porque muchas personas hablan de la esposa y de la amante.

La historia de Dramas y caballeros es harto conocida: Sonia y María Antonieta Duque comparten el amor por un hombre. Una, como amante; otra, como esposa. Ambas coinciden, unidas por el ingenio de Fernández, en una obra en la que despotrican del hombre que las engaña a ambas. “La esposa tiene 20 años con él, y la amante tiene 20 años con él. Ella tiene 20 años casada con él, y yo tengo 20 años esperando que la deje”, refiere.

Se montó por primera vez en 2014 y se ha ido actualizando en la medida en que la economía venezolana ingresó en la hiperinflación. En la obra no se habla de política, y aunque el tema es un drama, se trata de una comedia. “Pueden verla hombres y mujeres”, asegura.

“Cuando un hombre te dice ‘estoy mal en mi matrimonio’, investiga bien, porque no siempre es verdad”, asevera Duque. Es mucho lo que ha visto, es mucho lo que ha escuchado, y por eso ratifica que las mujeres que vean la obra “se van a sentir identificadas”, hayan sido amantes o esposas.

“Las amantes la pasan mejor, las llevan a pasear, les compran cosas”, concluye la actriz. Pero lo remata, implacable y sin concesiones: “Hasta que se convierten en esposas. Las que sueñan con ese papel no se dan cuenta de que tarde o temprano ellos van a buscar a otra”.