Acusado de malversación de fondos por un monto de cerca de dos millones de dólares, el director teatral y cineasta había sido condenado a arresto domiciliario hasta el próximo 4 de julio

Un tribunal moscovita anuló hoy el arresto domiciliario al que estaba sometido desde agosto de 2017 el director de teatro ruso Kiril Serébrennikov, acusado de malversación de fondos públicos, si bien le prohíben viajar fuera del país. 

El tribunal municipal de Moscú pone así en libertad condicional al artista una semana después de que una instancia inferior prolongara el arresto domiciliario hasta el 4 de julio, tras considerar la solicitud de la acusación, indicó la agencia Interfax. 

“La decisión de la Corte Meshchansky de Moscú, que extendió el periodo de detención bajo arresto domiciliario hasta el 4 de julio de 2019, queda anulada con respecto a Serébrennikov”, informó el tribunal. 

El director de teatro ruso Kiril Serébrennikov a su llegada a un juicio en Moscú (Rusia) /Foto: EFE

La Justicia rusa, que acepta así el recurso del director de teatro, también canceló el arresto domiciliario para los otros dos acusados en la misma causa penal. 

A cambio les impuso la prohibición de viajar y mostrar “buena conducta”, según la misma agencia. 

Tras conocer la sentencia, Serébrennikov indicó a Interfax que estará trabajando de nuevo en un futuro cercano, aunque admitió que “no es muy fácil psicológicamente” tras tanto tiempo bajo arresto domiciliario. 

El jefe del Consejo de Derechos Humanos de la Presidencia rusa, Mijaíl Fedotov, saludó la decisión judicial, pero recalcó que se ha producido de manera tardía.

“Es absolutamente la decisión correcta, solo puedo darle la bienvenida, aunque se ha producido muy tarde. Desde el principio quedó claro que no era necesario elegir medidas preventivas tan serias e inadecuadas” para los acusados, señaló.

El director y también cineasta ruso se declara inocente / Foto: Scoopnest

Al director, que ha participado en varias manifestaciones de protesta contra el presidente ruso, Vladímir Putin, y ha criticado la creciente influencia de la Iglesia Ortodoxa en Rusia, se le imputa la malversación de 133 millones de rublos (cerca de dos millones de dólares). 

Serébrennikov, de 49 años, sostiene que los fondos públicos, de cuya malversación se le acusa, fueron empleados exclusivamente para el fin al que fueron asignados: la realización del proyecto experimental “Platforma”, que fusiona teatro, música, danza e imagen.