Hasta este domingo 8 de marzo se presenta la obra “El viaje fantástico de Humboldt”, dirigida fundamentalmente al público infantil y juvenil

Alejandro Humboldt y Aimé Bonpland, van a la mansión del capitán general de Venezuela, Vicente Emparan, para preparar su viaje. Es el siglo XIX y todavía el concepto de desarrollo sostenible no existía en la nomenclatura internacional, pero Humboldt y Bonpland, se encargaron de honrarlo con sus registros y comentarios. Todo ocurre en la obra “El viaje fantástico de Humboldt”, que se presenta en el Trasnocho hasta este domingo 8 de marzo.

El montaje es de la agrupación Teatro Abierto, con la dirección de Adriana Villalba.

Annel González y Julio Arana, actores de la obra, contaron a Contrapunto los detalles del montaje.

La pieza es para toda la familia, aclara Julio. No es la típica obra infantil, es histórica, toca temas como la llegada de Humboldt a Venezuela, es colorida, es cómica. Usamos la comedia del arte, dos de los personajes llevan máscara, lo que requiere de una técnica, recibimos una preparación para eso. Toda la obra tiene un corte cómico, de farsa.

Para Annel, es una obra que toca historia, geografía, ecología, estudio de la fauna y la flora. Recuerda que ambos naturalistas llegaron por casualidad a Venezuela y deciden recorrer la costa oriental venezolana, hasta llegar a Caracas. Destaca que los naturalistas decidieran subir al Ávila, donde nadie había llegado. “Hay elementos educativos en la trama”.

En la preparación invirtieron entre 6 y 8 meses. Además de actores profesionales hay estudiantes de la escuela, lo que requiere de un entrenamiento durante el montaje, precisa Julio. “La escuela cada año realiza un montaje. Estos muchachos que están con nosotros están en el cuarto nivel de la escuela”, señala Annel. El estreno de la obra es como la graduación del grupo.

Son 15 personas en escena. “Desde afuera me parece que ilustra muy bien lo maravillado que quedó Humboldt con la naturaleza; en el escenario está puesto eso”. Annel, le da vida a un indígena llamado Cariaco, que “expresa la idiosincrasia venezolana, es campesino”. Resalta la relación de Cariaco con Humboldt, porque el capitán del barco es Humboldt, pero quien conduce el barco es Cariaco. “Ambos entran en una conversación, en un debate”.

Julio, representa a una figura de poder, que tiene “participaciones cortas y puntuales pero lleva la obra con la relación en cómo las figuras de poder influyen sobre las decisiones que toman los seres humanos acerca de la naturaleza”. Humboldt, planteaba una relación armónica con la naturaleza, y ese es uno de los mensajes de la obra.

Se habla sobre el desarrollo sustentable, y eso reivindica lo adelantado que estaba Humboldt a su tiempo. Hay orquídeas que son personajes, por ejemplo.

La obra se presenta hasta este domingo 8 de marzo en el Trasnocho Cultural, pero están conversando con organizaciones defensoras del ambiente. Esperan presentarse en la Universidad Metropolitana, a mediados de abril. Posiblemente se trasladen al interior del país.

La Escuela trabaja con talleres-montaje y se dedica a la formación de niños y adolescentes. Recientemente incorporaron a adultos con laboratorios teatrales modulares. “Talleres de zancos, profesores de danza, utilería. No es ver el teatro solo como actuación, sino todo lo que implican las artes escénicas”, refieren.

Las inscripciones están abiertas permanentemente. A finales del mes de julio, se harán las presentaciones de las obras de los talleres-montaje. “Nuestra intención no es solo que los niños se monten en un escenario y actúen. Nosotros los formamos en valores, para que sean buenos profesionales”, además de las herramientas que obtienen de las artes escénicas, como creatividad, seguridad en sí mismos. Es un trabajo en equipo.