Con la meditación “podemos empezar a fabricar un mejor futuro”, subraya el meditador. El 2 de julio compartirá sus conocimientos en Caracas y en San Antonio de Los Altos

Tres palabras vienen a la cabeza cuando se conoce al entrenador mental Alberto Verdayes: Serenidad, fuerza y potencia. Al conversar con él y recorrer -aunque sea en los minutos de entrevista- su recorrido interior, se entiende por qué es posible cada una de ellas. Psicología, viaje a la India y muchas otras cosas forman parte del recorrido vital de este conferencista y terapeuta que dictará una conferencia en Caracas este sábado 2 de julio, a las 10 de la mañana, en Teatrex El Bosque; y a las 6 de la tarde en San Antonio de Los Altos.

¿Es posible entrenar la mente?, le preguntamos. Y su respuesta fue como la de un “kilúo” a quien se le interroga sobre cómo hacer florecer los músculos. “Sí”, replica. “Cuando vas al gimnasio por primera vez contratas un servicio y tienes un entrenador que te dice qué hacer para sacar el mayor provecho; si eres constante, empiezas a ver los beneficios. Con la mente es exactamente igual. La mente es un músculo no tangible, que es el todo, porque todo es parte de la mente. La mente es capaz de cualquier cosa. Al entrenar la mente nos volvemos sobrenaturales y nos empoderamos”.

Tal vez el entrenamiento físico es evidente; el de la mente no lo es tanto. “El mundo que habitamos dice que tenemos que ser presos de las circunstancias, y eso nos convierte en seres automáticos, porque dependemos de lo que pase fuera de nosotros para poder funcionar. Entrenar la mente es entender que no somos presas de las circunstancias, sino de las decisiones que tomamos, y cómo nos sentimos en medio de esas decisiones. Ese es el poder verdadero”. Afirma que lo que está fuera de nosotros no debe deformarnos: “La mente es el todo”.

-¿Qué es la mente para usted?

-La mente es el cerebro en acción. Nosotros somos seres mentales. El deber ser es “primero pienso, luego siento”. Pero no funcionamos así: “Primero siento, luego pienso”, y me vuelvo preso de las circunstancias.

Para lograr el pensar y luego sentir es posible entrenarse. “Con la meditación logro ir dentro de mí”, describe. “Existe un falso concepto de que la meditación es acallar la mente. No. La mente no se acalla nunca. Con las técnicas de meditación que implemento les enseño a las personas que, cuando estén en un proceso de meditación, dejen la mente libre, porque nos convertimos en espectadores. Y cuando nos convertimos en espectadores desde afuera todo es más fácil”.

La meditación bien organizada es su baluarte, indica. No tiene nada en contra de quienes empiezan con el clásico “cierra los ojos y respira profundo”, pero insiste en que meditar es mucho más que eso”.

Una de sus áreas de trabajo es la ansiedad, y Verdayes asegura que no es mala: “Es un mecanismo de defensa natural que todos poseemos, y que se puede comparar con la fiebre, con el dolor. A nadie le gusta tener fiebre, pero la fiebre no es mala; es una señal de que algo está mal, y de que es momento de poner en orden algo”. La ansiedad, reitera, no es la culpable. “Hay gente que me dice ‘quiero curarme de la ansiedad’. Y le respondo: ‘No estás enfermo’, porque no hay nada que curar”. En todo caso hay que erradicar el trastorno que produce la ansiedad, precisa, y comprender por qué hay ansiedad.

“La persona afectada por la ansiedad está anclada al factor tiempo. Vive el futuro, anticipándose a situaciones que no han llegado y que le causan muchísimo miedo. El miedo es el detonante de la ansiedad”, ilustra. “Exceso de futuro es ansiedad, exceso de pasado es depresión, exceso de presente es estrés”.

Es fiel creyente del poder de las palabras. “Tienes un poder inagotable para fabricar la realidad que quieres en tu vida. Si te enfocas en las cosas malas, fabricas el futuro con base en lo malo. En lo que centras más tu atención es lo que se expande en tu vida, y eso no es nada místico. El mundo de la materia está diseñado para honrar la mente, y las personas que están en el trastorno de ansiedad lo saben plenamente: cómo un trastorno de la mente puede vulnerar el cuerpo”. Con la meditación, alega, “podemos empezar a fabricar un mejor futuro”. Y agrega que “si empiezas a planificar la vida en función de cómo quieres experimentar y sentir, te empoderas de ti”.