El séptimo arte venezolano despide con profundo pesar a Emil Zabala, quien falleció este jueves 22 de enero y deja un vacío irreparable en la cultura. La noticia, difundida por el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía y la Cinemateca, impacta a un gremio que pierde a un virtuoso del montaje y la dirección con una sensibilidad única.
Zabala dejó un legado imborrable, especialmente en el género documental deportivo. Con maestría técnica, dirigió «Arangol» (2016), capturando la esencia del legendario capitán de la Vinotinto, y «Morochito» (2022), donde honró la vida del primer medallista de oro olímpico del país, Francisco Rodríguez. No obstante, recientemente exploró la ficción con «¡Ay Mamá!» (2024), una cinta decembrina que retrata con calidez y humor la cotidianidad de la familia venezolana.
Su versatilidad como editor y su compromiso con el relato humano lo consolidaron como una pieza importante de la cinematografía contemporánea del país. “Dirigir no es mandar. Es saber qué mirar y cuándo callar. El cine no se impone. Se acompaña”, expresó Zabala, en uno de sus últimos mensajes, publicado el 19 de enero en su cuenta de Instagram.
Con información de Últimas Noticias






