La artista inaugurará la muestra “Vivimos a pedazos” , este domingo 19 de mayo a las 11:00 de la mañana, en la sala La Caja del Centro Cultural Chacao

Hay cosas que hablan por sí solas y que no necesitan explicación. El arte es una de ellas y Vivimos a pedazos, la nueva propuesta artística de Diana Carvallo así lo testimonia.

La muestra se exhibirá en el Centro Cultural Chacao, desde las 11:00 de la mañana de este domingo 19 de mayo y está conformada por 16 instalaciones que mezclan piezas escultóricas con un contexto realizado a partir de materiales orgánicos, industriales, metales, alambres, piedras, arena y piezas de ferretería que la artista colecciona y que tal como el nombre de la muestra lo indica, van apareciendo a pedazos para conformar un todo.

De esta forma Carvallo narra, a pedazos, las historias de vidas, vividas igual de fragmentadas, en distintos escenarios, por distintas personalidades e incluso en la suya propia.

Carvallo es de esas artistas que demuestra que sí es cierto que para crear hay que sentir, despojarse de las vestiduras impuestas y simplemente ser, olvidándonos por completo de todo pre concepto, de todo prejuicio.

Con esto en mente y quizá no de forma consciente sino como respuesta a sus necesidades interiores, ha construido un abecedario, un lenguaje que traduce aquello de lo que quiere hablar su alma. Lo hace a través del arte y de esos “periquitos” que va guardando en su taller y que recuerda y corre a buscar a medida que su necesidad expresiva se lo va solicitando.

El contexto en el que vive, en el que vivimos todos, sirve de alimento, motor y gasolina para su creación. Así surge su trabajo y así surgió Vivimos a pedazos, su segunda exposición individual.

“El ser humano, la civilización actual, vive a pedazos, lo único que todavía logra sobrevivir con cierta fluidez es la naturaleza y los animales, pero nosotros los humanos en todas partes del mundo, vivimos a pedazos”, expresó en entrevista con Contrapunto, sobre las dificultades de hoy día para encontrarnos en los cortos y distantes momentos que tenemos para disfrutar y disfrutarnos, y de lo imprevisible que se han convertido los contactos y los momentos que van surgiendo sin ser planificados.

En la hora exacta

La arcilla es el material que le inspira. Cuando sus manos moldean, la musa llega como si se tratara de un rito de consagración de esas herramientas creadoras, que son sus manos, a las que en ese ritual el ser entero se les une.

En su proceso creativo, la hechura de las esculturas tiene como basamento el dibujo. Una vez encendida su creatividad, esos trazos le permiten entender las proporciones y el movimiento del cuerpo que más tarde, en la obra, son ilustrados con el uso de alambres.

Su esposo, el destacado artista venezolano Jacobo Borges, es su inspiración fundamental y quien más la ha impulsado. Ella se confiesa una admiradora absoluta del trabajo que él hace desde muy joven, cuando asistía a sus exposiciones sin imaginar que más adelante compartirían vidas, familia y muchas reflexiones.

Con la emoción a flor de piel y brotando por sus ojos, recuerda lo que para ella significó haber encontrado un día, que su artista predilecto había mandado a hacer en bronce, unas piezas que ella había creado.

Y es que Diana fue siempre una artista y Borges ha sido también siempre su fan; y aunque su salida al ruedo expositivo haya sido tardía, su gusto y talento emergieron desde temprano y su trabajo artístico y en diseño gráfico es de larga data.

Su primera exposición, Guardianes, la hizo en el año 2015 en la Galería G7 del Centro de Arte Los Galpones, animada por la galerista y promotora cultural, Adriana Meneses. Se trataba, como en Vivimos a pedazos, de una necesidad expresiva de su alma que salió en forma de instalaciones y que fue recibida con éxito por conocedores y otros artistas.

“Estoy felíz de que haya sido tarde, he tenido una vida demasiado interesante, así que estoy contenta”, dijo.

Amante de los clásicos, de Picasso y de las esculturas de Rodin, define su arte como expresivo y muy de lo femenino, y cuenta que después de todo el proceso creativo, también habla con sus piezas, una comunicación que viene de su creencia y relación espiritual con los ángeles, que también han sido modelos de sus esculpidos.

De las crisis… las mejores ideas

Para Diana Carvallo el escenario artístico actual es conmovedor, porque a pesar de las dificultades que han devenido en los últimos años, ha visto como la fuerza creativa ha encontrado en ello una fuerte motivación.

“Abren galerías nuevas, los artistas están produciendo obras de teatro, es una locura, además todo con una inteligencia, con una sofisticación, con un nivel artístico, pero de primerísima línea”, expresa. Asegura que “este momento ha sido una de las mejores etapas en la historia del arte en Venezuela”.

“Yo creo que tanto los artistas como todo el mundo, no necesariamente tiene que hacer un arte sobre lo que estamos viviendo, pero lo que estamos viviendo, sale. Tú no lo haces expresando eso pero está allí aunque no lo quieras y la necesidad de expresarnos es brutal”, agregó.

Su estancia y la de su esposo en Venezuela es una decisión propia, ambos están decididos a seguir formando parte del éxito que traerán consigo todas estas nuevas y buenas ideas.

Vivimos a pedazos se mantendrá instalada en La Caja del Centro Cultural Chacao, durante más de un mes y medio, de martes a viernes de 10:00 de la mañana a 2:00 de la tarde y sábados y domingos de 11:00 pm a 5:00 pm.